Cablebús en CDMX: la ciudad que se mira desde la cabina, entre cerros y azoteas

Foto: Gabo Orozco Lucio / Pexels

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La cabina avanza en silencio y, por unos minutos, la Ciudad de México se vuelve un mapa: tinacos negros, azoteas con ropa tendida, canchas de futbol rápido, escaleras pintadas que trepan el cerro. Abajo, las calles empinadas que antes se subían a pie o en combi; arriba, diez personas sentadas frente a frente mirando por la ventana. Para miles de capitalinos, el Cablebús dejó de ser una novedad y se convirtió en parte de la rutina, como el Metro o el microbús. Esta es la historia de cómo un teleférico cambió la vida en las laderas de la ciudad.

Las laderas que el transporte había olvidado

Las dos primeras líneas no se trazaron por casualidad. Ambas suben a colonias populares de ladera que estaban lejos del Metro: Cuautepec, en el norte de Gustavo A. Madero, y la Sierra de Santa Catarina, en Iztapalapa. Son territorios muy poblados: según el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, Iztapalapa tenía 1,835,486 habitantes y Gustavo A. Madero 1,173,351, en una ciudad de 9,209,944 personas. En esos cerros, la distancia no se medía en kilómetros, sino en transbordos, pendientes y tiempo perdido.

Ese tiempo es uno de los grandes temas de la vida metropolitana. La Encuesta Origen-Destino 2017 del INEGI, levantada en la zona metropolitana del Valle de México, registró 34.56 millones de viajes entre semana, 45% de ellos en transporte público, de acuerdo con Expansión. Según la misma encuesta, retomada por Chilango, el 58.1% de los viajes al trabajo duraba entre 31 minutos y dos horas, y el 5.3% superaba las dos horas. Son cifras metropolitanas, no solo capitalinas, pero dibujan el contexto en el que el Cablebús prometió devolver horas a la semana.

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Cuautepec: de hora y media a media hora

La Línea 1, de Cuautepec a Indios Verdes, se inauguró el 11 de julio de 2021. Según la ficha de la Secretaría de Movilidad, recorre 9.2 kilómetros con seis estaciones y 377 cabinas para diez personas, y requirió una inversión de 2,925 millones de pesos. El Financiero reportó el día de su apertura que el traslado pasaba de 90 a 33 minutos. Tres años después, la Semovi informaba que la línea movía a más de 60,000 personas al día, con un récord de 67,086 viajes el 1 de marzo de 2024, de acuerdo con Expansión.

Aquella inauguración dejó una idea que explica el proyecto entero. La entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dijo que el Cablebús “reduce desigualdades porque se invierte donde históricamente no se había invertido”, según El Financiero. Para julio de 2024, Expansión contabilizaba alrededor de 50 millones de viajes en todo el sistema desde 2021. En Cuautepec, esa cifra se traduce en algo más concreto: llegar a Indios Verdes sin depender del tráfico de las avenidas que bajan del cerro.

Iztapalapa desde arriba: murales y senderos

Un mes después, el 8 de agosto de 2021, abrió la Línea 2, de Constitución de 1917 a Santa Marta. El Servicio de Transportes Eléctricos indica que tiene 10.55 kilómetros, siete estaciones y 305 cabinas, con capacidad para 5,000 personas por hora, y que Guinness World Records la reconoció como la ruta de teleférico de transporte público más larga del mundo. La ficha de inauguración del Gobierno capitalino calculó que el viaje pasaba de una hora con 15 minutos a 36 minutos, casi la mitad. En su cuarto aniversario, en agosto de 2025, la Semovi reportó alrededor de 70,000 pasajeros diarios, según Excélsior.

Lo que distingue a esta línea es lo que se ve por la ventana. Bajo el trazo, la alcaldía y el Gobierno de la ciudad intervinieron 100 azoteas y fachadas con murales de 35 artistas urbanos, pensados para mirarse desde la cabina, además de seis senderos peatonales iluminados del programa Camina Libre, Camina Segura y 3,448 metros cuadrados de áreas verdes, según la información oficial recogida por Portal Automotriz. La inversión de la línea fue de 3,183 millones de pesos. El resultado es una galería que solo se recorre desde el aire.

Esa intervención cambió también la relación de los vecinos con su propio barrio. Los techos, que normalmente son el espacio más privado de una casa, se volvieron fachada pública, y las calles que conducen a las estaciones ganaron luz para caminar de noche. La ficha oficial de la Línea 2 también estimaba una reducción de 1,900 toneladas de dióxido de carbono al año. No es poca cosa en una zona donde subir y bajar el cerro era, hasta hace poco, una tarea diaria de piernas y paciencia.

Chapultepec y lo que viene

La Línea 3, inaugurada el 24 de septiembre de 2024, cambió el sentido del sistema. Según el comunicado de Doppelmayr, fabricante del equipo, recorre 5.5 kilómetros con seis estaciones y 71 cabinas, y reduce de 40 a 21 minutos el viaje entre Los Pinos y Vasco de Quiroga. Chilango detalló que atraviesa las cuatro secciones del Bosque de Chapultepec y conecta nodos como la Cineteca Nacional de Chapultepec, el Panteón de Dolores y Los Pinos. En su primer año sumó casi seis millones de usuarios, informó Infobae con datos del propio Cablebús.

La tarifa fue fijada en siete pesos por viaje, pagados con la Tarjeta de Movilidad Integrada, según publicó Expansión en 2021 con base en la Gaceta Oficial, y Chilango confirmó ese mismo costo y un horario de 5:00 a 23:00 horas al abrir la Línea 3. Para muchos usuarios, la cabina es apenas un tramo de un viaje más largo que continúa en Metro, Metrobús o microbús. Ahí está su valor: no sustituye a la red, la alcanza. Quien haya vivido los días que el tráfico le quita a la ciudad entiende lo que significa recuperar media hora.

Tres líneas nuevas hacia el sur

El sistema seguirá creciendo. Según cifras del Gobierno de la Ciudad de México difundidas en agosto de 2026, la Línea 4, en Tlalpan, tendrá 11.4 kilómetros y nueve estaciones, con una inversión cercana a 4,700 millones de pesos y conclusión prevista para finales de 2027, reportó Expansión. Publimetro detalló que, junto con la Línea 5, entre Álvaro Obregón y Magdalena Contreras, y la Línea 6, entre Tláhuac y Milpa Alta, las tres nuevas rutas sumarán casi 40 kilómetros y más de 17,000 millones de pesos de inversión. Son proyecciones, no datos de operación, pero confirman que el teleférico ya es parte del modelo de movilidad de la capital.

Al caer la tarde, cuando las luces de las colonias se encienden una por una, la vista desde la cabina explica mejor que cualquier cifra lo que cambió. La ciudad de las laderas sigue siendo la misma, con sus pendientes y sus azoteas, pero ahora está unida al resto por un hilo de acero. Y para quien la recorre cada día, ese hilo vale exactamente lo que vale el tiempo que devuelve.

Foto: Gabo Orozco Lucio / Pexels (cabinas del Cablebús, Ciudad de México; la línea no está identificada).

Fuentes: Semovi: ficha CETRAM Indios Verdes y Cablebús Línea 1; Jefatura de Gobierno / Semovi: inauguración de la Línea 2; STE: Cablebús L2, Guinness World Records; STE: Cablebús; INEGI: Censo 2020, Ciudad de México; Doppelmayr: inauguración de la Línea 3; El Financiero: inauguración de la Línea 1; Expansión: el Cablebús cumple tres años; Excélsior: la Línea 2 cumple cuatro años; Portal Automotriz: intervienen zonas aledañas al Cablebús L2; Chilango: la Línea 3 del Cablebús ya abrió; Infobae: la Línea 3 cumple un año; Expansión: la CDMX fija en 7 pesos la tarifa del Cablebús; Expansión: Línea 4 del Cablebús; Publimetro: tres nuevas líneas de Cablebús; Expansión: Encuesta Origen-Destino 2017; Chilango: transporte en la CDMX según la encuesta Origen-Destino. Consultadas el 2 de noviembre de 2026.