Salir de casa con una hora de anticipación y aun así llegar tarde es una situación que muchos chilangos conocemos demasiado bien. En la Ciudad de México, el tráfico se ha convertido en algo tan cotidiano que muchas veces dejamos de cuestionarnos cuánto tiempo estamos perdiendo.
Pero cuando ese tiempo se suma durante todo un año, los números sorprenden.
Más de una semana atrapados en el tráfico
Según el TomTom Traffic Index 2025, los conductores de la Ciudad de México perdieron en promedio 184 horas al año por congestionamientos en horas pico.
Eso equivale a 7 días y 16 horas adicionales de traslado.
El mismo estudio registró un nivel promedio de congestión de 75.9%, colocando a CDMX en el primer lugar mundial de su clasificación de ciudades por congestión.
Para dimensionarlo mejor, recorrer 10 kilómetros en la capital tomó, en promedio, 34 minutos y 29 segundos durante 2025. En la hora pico de la tarde, ese mismo recorrido podía alcanzar un promedio de 47 minutos y 15 segundos.
El tiempo también tiene un costo
Normalmente relacionamos el tráfico con el gasto de gasolina, el transporte o el mantenimiento del automóvil.
Sin embargo, existe otro costo que no aparece en ningún recibo: las horas que dejamos de dedicar a descansar, convivir con nuestra familia o realizar actividades personales.
Además, los congestionamientos no afectan exclusivamente a quienes conducen. Los autobuses y otros medios de transporte que comparten las vialidades también pueden experimentar retrasos.
¿Más calles significan menos tráfico?
Una de las soluciones más comunes ha sido ampliar vialidades o construir nuevas conexiones.
Pero existe un fenómeno conocido como demanda inducida: cuando una carretera ofrece mayor capacidad, puede atraer nuevos viajes en automóvil y terminar congestionándose nuevamente.
Por eso, mejorar la movilidad también requiere fortalecer el transporte público, facilitar los recorridos a pie y conectar mejor las diferentes alternativas de traslado.
El tráfico es un problema que afecta la economía, la calidad de vida y la manera en que utilizamos nuestro tiempo.