Miguel Hidalgo cocina justicia social
“Manos a la olla” nació como un programa para atender la carencia alimentaria y garantizar acceso a comidas completas a quienes habitan o transitan en Miguel Hidalgo. Hoy se ha convertido en un paraguas que también combate la pobreza estructural, especialmente entre mujeres jefas de hogar y cuidadoras.
La demarcación incrementó recientemente el número de comedores de 50 a 55, un dato que refleja el éxito de esta política. Con un presupuesto autorizado de 59 millones 640 mil pesos para el ejercicio fiscal 2026, el programa beneficia directamente a las personas encargadas de los comedores que en su mayoría mujeres que se autoemplean y reciben apoyo en especie para la preparación y entrega de alimentos.
Los comedores funcionan de lunes a viernes, a partir de las 12:00 horas y hasta agotar existencias. Cada menú cuesta $11.00 e incluye entrada, plato fuerte, postre y agua. Se sirven aproximadamente 3 mil 850 raciones diarias, bajo una dinámica sencilla: llevar un tupper, pagar y formarse.
El impacto es doble. Por un lado, se combate la falta de acceso a alimentos haciéndolo accesible; por el otro, se genera empleo digno que contempla mayormente a las mujeres que históricamente han sido marginadas al cuidado del hogar. Este programa les permite ganar independencia económica y aligerar la carga doméstica: cocinar suele ocupar entre una y tres horas al día, tiempo que ahora puede destinarse a otras actividades.
Así, ‘Manos a la olla’ no solo alimenta cuerpos a bajo costo: abre camino hacia la igualdad sustantiva, recordando que toda labor es trabajo y merece ser reconocido y dignificado.

