El Índice del Taco Chilango: cuánto cuesta realmente una orden en CDMX
La inflación puede medirse con porcentajes, índices y canastas de productos.
Pero en CDMX también existe una unidad mucho más fácil de entender: ¿cuánto dinero necesitas para comerte cinco tacos y un refresco?
Para responderlo construimos el Índice del Taco Chilango, un ejercicio editorial que compara periódicamente el precio de una misma orden en distintos puntos de la ciudad.
La regla es sencilla: cinco tacos de una opción estándar disponible en el establecimiento y una bebida individual. Sin extras, sin aplicaciones de entrega y tomando como referencia el precio directo del negocio.
El mismo antojo, precios muy diferentes
El recorrido dejó clara una cosa: hablar de “cuánto cuesta un taco en CDMX” casi no tiene sentido sin preguntar dónde.
En puestos y taquerías de barrio todavía pueden encontrarse opciones económicas, mientras que en corredores gastronómicos y establecimientos con conceptos más elaborados la misma idea —tortilla, proteína, salsa y bebida— puede terminar costando considerablemente más.
Y no todo ese diferencial es comida.
En el precio también entran renta, salarios, gas, electricidad, ingredientes, ubicación, servicio y hasta la experiencia que vende el establecimiento.
El taco también siente la inflación
El INEGI mide oficialmente la inflación mediante el Índice Nacional de Precios al Consumidor, que sigue los cambios de precios de una amplia canasta de bienes y servicios. INEGI — Índice Nacional de Precios al Consumidor
Nuestro índice no pretende sustituirlo. Hace algo mucho más sencillo: traducir el aumento del costo de vida a una compra que millones de capitalinos reconocen inmediatamente.
Porque un incremento de unos cuantos pesos puede parecer pequeño cuando se observa taco por taco. Multiplicado por cinco, acompañado de una bebida y repetido varias veces al mes, comienza a sentirse distinto.
¿El taco sigue siendo comida barata?
Sí, pero cada vez depende más del lugar.
La taquería continúa siendo uno de los espacios más accesibles y democráticos de la gastronomía capitalina, pero el rango se ha ampliado: hoy conviven el taco callejero, la taquería tradicional y conceptos donde el taco forma parte de una experiencia gastronómica mucho más cara.
Por eso queremos seguir el índice mes con mes.
Quizá la inflación se entienda mejor con una gráfica. Pero para muchos chilangos existe una medida todavía más inmediata:
cuando llevas el mismo dinero de siempre a la taquería y ya no alcanza para pedir lo mismo.


