¿Dónde se viste realmente la CDMX?
Cuando pensamos en comprar ropa en la metrópoli mexicana, lo primero que viene a la mente son los centros comerciales. Pero la forma en que la ciudad se viste es mucho más amplia que es, pues enemos presentes: tianguis, bazares de segunda mano, boutiques de diseño independiente, tiendas de barrio y mercados que mueven miles de prendas cada semana.
Los números oficiales dan una primera pista. Según el DENUE 2025, la Ciudad de México cuenta con 18,378 unidades económicas dedicadas a la venta al por menor de ropa, bisutería y accesorios, solo por detrás del Estado de México y Jalisco. Si se suman textiles y calzado, la cifra sube a 24,759 establecimientos. Aun así, la capital es la entidad con los mayores ingresos del sector en el país.
Pero el DENUE tiene un punto ciego, pues registra locales establecidos, no puestos ambulantes. Y en esta ciudad, buena parte de la ropa se compra en la calle. Por eso, para entender dónde se viste realmente la capital, hay que cruzar esos datos con los registros de mercados y tianguis de Datos Abiertos CDMX y separar cada tipo de comercio.
En el papel, Cuauhtémoc parece imbatible. Ahí conviven los locales de ropa del Centro Histórico, el comercio de Tepito, el bazar de La Lagunilla, el Tianguis Cultural del Chopo y las tiendas vintage y de diseño tan características de la Roma y la Juárez. Miguel Hidalgo concentra la oferta de lujo en Polanco, mientras que Gustavo A. Madero alberga el tianguis de San Felipe de Jesús, considerado uno de los más grandes de la ciudad. En Iztapalapa y otras alcaldías del oriente, los tianguis y la ropa de paca sostienen buena parte del consumo cotidiano.
La conclusión preliminar es clara: la ciudad no se viste en un solo lugar. La moda de aparador y la del tianguis responden a públicos distintos, y medirlas juntas permite ver un mapa mucho más real del consumo en la Ciudad de México, uno donde el centro comercial es solo una parte de la historia.

