Durante décadas, hacer un trámite en la Ciudad de México tenía un ritual: madrugar, llevar copias, formarse frente a una ventanilla y esperar a que el sello cayera sobre el papel. La escena no ha desaparecido, pero ya no es la única. Hoy, en un vagón del Metro o en la fila de las tortillas, alguien descarga una constancia, paga un refrendo o revisa un documento oficial desde el celular. La ventanilla, en buena medida, se mudó al bolsillo.
El eje de ese cambio es Llave CDMX, la identidad digital única del gobierno capitalino, que arrancó en junio de 2019 de la mano de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), según recuerda La Crónica. Con una sola cuenta, la persona se identifica para entrar a distintos servicios en línea, sin repetir registros en cada dependencia. Es una idea sencilla que tardó años en volverse costumbre.
De 3.5 a más de 9 millones de cuentas
La curva de adopción ha sido pronunciada. En abril de 2022, el entonces titular de la ADIP, Eduardo Clark, reportó 3.5 millones de usuarios, casi la mitad de los 7.2 millones de adultos de la capital, de acuerdo con La Crónica. En agosto de 2023 la cifra llegó a 5.5 millones, y en julio de 2024 a 6.9 millones, según un comunicado de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas.
En enero de 2025 la ADIP anunció 8 millones de cuentas, y para octubre de ese año reportaba más de nueve millones de usuarios registrados, según Política Digital. Ese mismo año, el Banco Interamericano de Desarrollo incluyó a Llave CDMX en su Premio Gobernarte. Las cifras se refieren a cuentas registradas, no necesariamente a personas que la usan cada semana, pero muestran que la identidad digital ya es parte del paisaje administrativo de la ciudad.
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Trámites que dejaron la ventanilla
La identidad digital sirve de poco si no hay qué hacer con ella. Según cifras oficiales citadas por La Crónica en 2023, la ciudad pasó de 10 trámites digitalizados en 2018 a 112 en 2023. Para julio de 2024, el comunicado de la UCCI contabilizaba más de 120 trámites digitales. El gobierno capitalino sostuvo entonces que, al desarrollar el software con equipo propio, ahorró alrededor de 2,200 millones de pesos que habría pagado a empresas externas.
Ese trabajo tiene un taller propio. De acuerdo con la misma nota de La Crónica de 2023, la llamada Fábrica de Software del gobierno capitalino contaba entonces con 40 programadores y había desarrollado más de 300 aplicaciones. Es una apuesta poco común en la administración pública mexicana: construir en casa las herramientas en lugar de contratarlas. Su resultado más visible es que buena parte de los servicios digitales de la ciudad comparten una misma puerta de entrada.
Entre los servicios disponibles en línea están licencias, el refrendo de la tarjeta de circulación, actas, la constancia de no antecedentes penales, la denuncia digital, el seguro de desempleo y el pago del predial, de acuerdo con La Crónica. Política Digital describe una cuenta con dos niveles, estándar y verificada, y tres módulos: trámites y servicios, bienes y apoyos, y mis documentos.
El argumento contra la discrecionalidad
Desde su origen, la digitalización se defendió como una herramienta contra la corrupción. Si el trámite se resuelve en una plataforma con reglas fijas, explicaba Clark en 2022, “no hay espacio para que el funcionario te diga” que falta un papel o que hay otra forma de agilizarlo. El contexto nacional ayuda a dimensionarlo: la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 del INEGI indica que 15.6% de la población sufrió un acto de corrupción en sus trámites, con un costo promedio de 3,865 pesos por víctima.
La misma ENCIG muestra que los trámites por internet representaron 21.7% del total a nivel nacional en 2025, 5.5 puntos porcentuales más que en 2023, y que 82.3% de las personas quedó satisfecha con sus trámites. Son datos nacionales, no exclusivos de la capital, pero dibujan la dirección del cambio.
Una ciudad que ya vive conectada
El terreno estaba listo. Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025 del INEGI, 90.5% de los hogares de la Ciudad de México tiene internet, el porcentaje más alto del país, y 91.3% de la población capitalina usa celular. A escala nacional, 86.1% de las personas de seis años o más usa internet.
Sobre esa base creció también la App CDMX. En diciembre de 2025, al presentar una nueva versión con Tarjeta de Movilidad Virtual para el sistema de transporte integrado, el gobierno informó 10.3 millones de descargas y 2.2 millones de usuarios activos al mes, según Infobae. La aplicación ya no es solo un directorio de servicios: también funciona como monedero para moverse por la ciudad, en la lógica de una capital que paga a dos velocidades, entre monedas y códigos QR.
Lo que todavía no cabe en la pantalla
La ventanilla digital tiene límites. No todos los trámites están en línea, no todas las personas tienen la habilidad o la paciencia para crear una cuenta verificada y, para quien no tiene datos móviles o un teléfono reciente, el mostrador físico sigue siendo indispensable. Las propias responsables del proyecto lo asumen así: la llave, dijo a Política Digital la directora de Identidad Digital, Dulce Mariana Blanco, no es un fin en sí misma. Aun así, la escena cotidiana ya cambió: en la ciudad de las filas interminables, cada vez más trámites empiezan y terminan con un pulgar sobre la pantalla.
Foto: miami302 / Pexels (ilustrativa; no fue tomada en la Ciudad de México).
Fuentes: INEGI: comunicado ENDUTIH 2025; INEGI: ENDUTIH 2025, reporte de resultados; INEGI: comunicado ENCIG 2025; UCCI: Premio Innovación, comunicado sobre Llave CDMX; La Crónica: Llave CDMX, qué es y cómo funciona; La Crónica: CDMX digitaliza trámites para reducir filas; La Crónica: transformación digital de la CDMX; Política Digital: Llave CDMX, identidad digital; Infobae: así funciona la nueva App CDMX. Consultadas el 3 de noviembre de 2026.