Las redes sociales no sólo cuentan lo que ocurre, también construyen versiones de la realidad que pueden imponerse por repetición, alcance o conveniencia. Algunas nacen del miedo, otras del prejuicio o del interés político, pero todas muestran que hoy controlar la narrativa puede ser tan importante como controlar los hechos.
¿Mochila de Vida o kit para el apocalipsis?
Un anuncio común de Protección Civil sobre la importancia de tener lista la conocida Mochila de Vida rápidamente se convirtió en una serie de teorías conspirativas. En la capital, el tema consiguió cerca de 831 mil interacciones y 15.1 millones de vistas, pero para el 78% del público el mensaje no tenía nada de rutinario, pues algunas publicaciones advirtieron que esa misma recomendación ya la hicieron cerca de 33 países.
Dentro de las teorías conspiranoicas que más circularon, el 56% relacionó el anuncio con el conflicto entre Estados Unidos e Irán y una posible Tercera Guerra Mundial, el 28% habló de una catástrofe conocida y ocultada por los gobiernos, un 11% advirtió sobre un apagón mundial, ya fuera por el conflicto con Ucrania o porque una inteligencia artificial se salió de control y necesitan “apagarla” y un 5% encontró posibles señales del fin del mundo. Lo importante del caso no son las teorías en sí, sino que las narrativas de miedo no necesitan pruebas para difundirse rápidamente, pero sí pueden provocar temor y cambiar por completo el sentido de un mensaje oficial.
Una fogata tumbó 11 estaciones de la Línea B y nadie preguntó cómo
Una persona en situación de calle presuntamente quemó basura afuera de las estaciones Oceanía y Deportivo Oceanía. El fuego dañó el cableado eléctrico y dejó 11 estaciones de la Línea B sin servicio durante varias horas. El episodio generó más de 6 mil publicaciones, 266 mil interacciones y 19.4 millones de vistas, además de aglomeraciones y miles de usuarios buscando cómo llegar a sus destinos. Lo extraño es que esta vez la conversación casi no atacó a las figuras políticas capitalinas, pues entre quienes asignaron responsabilidades, sólo 29% mencionó a Clara Brugada o Adrián Rubalcava.
El otro 71% culpó directamente a la persona en situación de calle. La molestia pronto se mezcló con expresiones clasistas, palabras que asociaban la pobreza con suciedad y peligro, e incluso llamados a expulsar a esta población del espacio público. Así, la conversación encontró un responsable fácil y dejó casi intactas a las autoridades, porque apenas 21 publicaciones preguntaron por la falta de mantenimiento y prácticamente ninguna cuestionó cómo nadie detectó el incendio antes de que paralizara 11 estaciones. El debate se concentró en quién encendió el fuego, cuando la pregunta políticamente incómoda era¿por qué una quema de basura pudo causar semejante daño al Metro?
El reconocimiento mundial que nunca fue premio
Urban October es una campaña abierta de ONU-Hábitat en la que gobiernos, universidades, organizaciones y comunidades pueden registrar actividades sobre desarrollo urbano. La alcaldía Cuauhtémoc inscribió una presentación sobre la restauración de la Fuente Iztaccíhuatl, pero Alessandra Rojo de la Vega convirtió esa participación en algo mucho más grande. El tema a total generó dos mil publicaciones, 86 mil interacciones y cerca de 438 mil vistas.
En un video publicado en sus cuentas oficiales, que generó 206 mil reproducciones, 50 mil interacciones y 5 mil comentarios, aseguró que ONU-Hábitat había reconocido a Renace Cuauhtémoc como “ejemplo mundial” y relacionó ese supuesto reconocimiento con más de 500 espacios recuperados. Sin embargo, la ficha no evalúa el programa completo ni respalda esas afirmaciones, en realidad la alcaldesa presentó una participación abierta como si fuera un galardón internacional, utilizando el prestigio de la ONU para engrandecer políticamente un logro local, algo que le funcionó porque cerca del 91% de los comentarios registrados eran de felicitación y reconocimiento.
El contraste incómodo es que Clara Brugada sí recibió el Pergamino de Honor de ONU-Hábitat (Scroll of Honour), su máximo galardón mundial de innovación urbana, por el modelo de las Utopías. A diferencia de Urban October, este premio sí implica convocatoria, evaluación, jurado y una ceremonia formal. El caso muestra cómo el prestigio de una institución puede utilizarse para inflar un logro y construir una narrativa que los documentos no sostienen.
La lección política es clara, quien consigue imponer el significado de un hecho puede obtener más ventaja que quien simplemente tiene la razón. Por eso, entender cómo se construyen las narrativas también es una forma de entender quién intenta dirigir la conversación.