El campo también tiene memoria: Milpa Alta fortalece su Escuela Campesina
En Milpa Alta, el campo no sólo se cultiva: también se hereda. Entre parcelas, semillas y conocimientos transmitidos de generación en generación, la Escuela Campesina busca convertirse en un puente entre esa memoria rural y las nuevas herramientas para producir de manera más sustentable. Para fortalecerla, la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), la CORENADR y la alcaldía Milpa Alta formalizaron un convenio de colaboración que contempla capacitación, investigación y acompañamiento técnico para productoras y productores del suelo de conservación.
La apuesta es que los saberes de las comunidades no se queden en el pasado. El acuerdo pretende preservar las prácticas tradicionales y, al mismo tiempo, incorporar conocimientos agroecológicos que permitan mejorar los procesos agrícolas y cuidar los recursos naturales. Julia Álvarez Icaza Ramírez, titular de SEDEMA, destacó que estos espacios pueden favorecer también el relevo generacional, para que las nuevas generaciones encuentren en el campo una actividad con futuro.
Para CORENADR, la Escuela Campesina será también un lugar de encuentro: un espacio donde quienes trabajan la tierra puedan compartir experiencias, aprender unos de otros y acceder a herramientas técnicas. El alcalde de Milpa Alta, Octavio Rivero Villaseñor, destacó que la intención es enlazar los conocimientos comunitarios con recursos tecnológicos que ayuden a fortalecer tanto la producción como la transformación de los productos agrícolas.
El convenio fue firmado en el marco de la Feria del Nopal, en el Monumento a la Revolución, y coloca sobre la mesa una idea que va más allá de la capacitación: conservar el campo también significa conservar una forma de entender el territorio. En una ciudad que crece y cambia todos los días, Milpa Alta busca que sus conocimientos campesinos sigan echando raíces, ahora con nuevas herramientas para enfrentar el futuro.

