En Cuauhtémoc, el mes patrio comienza con una pregunta: ¿qué hacemos con nuestra libertad?
Al pie del Ángel de la Independencia, septiembre comienza con una mirada hacia el pasado, pero también hacia lo que todavía falta por construir. Alessandra Rojo de la Vega encabezó el acto con el que la Alcaldía Cuauhtémoc ha iniciado formalmente las celebraciones del mes patrio y aprovechó el escenario para recordar que la Independencia no sólo pertenece a los libros de historia: también se expresa en la posibilidad de elegir el rumbo de las comunidades.
Para la alcaldesa, las libertades conquistadas llevan consigo una responsabilidad que alcanza a las nuevas generaciones. Por eso, planteó que las fiestas patrias no deberían quedarse en banderas, ceremonias y estampas tradicionales, sino convertirse en un momento para recordar qué libertades existen, cuáles deben defenderse y cuáles todavía necesitan ampliarse.
Su llamado puso la mirada en un territorio mucho más cercano: las colonias, los barrios y los espacios públicos. Rojo de la Vega ha pedido dejar atrás la idea de que transformar una comunidad es una tarea exclusiva de las autoridades y ha señalado que los grandes cambios también nacen de las decisiones cotidianas de quienes habitan la ciudad y participan en lo que ocurre a su alrededor.
Así, entre los símbolos de la Independencia y las celebraciones que marcarán septiembre, ha quedado planteada otra forma de entender el mes patrio: México no es solamente una historia que se conmemora, sino un país que sus ciudadanos siguen construyendo todos los días. “Un país no lo construyen solamente sus gobiernos. Lo construyen sus ciudadanos y sus ciudadanas”, sostuvo la alcaldesa.

