Ya son 107 mil personas con Ingreso Ciudadano Universal
Hay edades en las que el trabajo comienza a volverse más difícil de encontrar, mientras los gastos no dejan de llegar. En ese momento de la vida, la Ciudad de México busca colocar un piso antes de que aparezca el vacío. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, entregó apoyos del Ingreso Ciudadano Universal (ICU) a 20 mil nuevas beneficiarias y beneficiarios de entre 57 y 59 años, durante un acto realizado en las inmediaciones de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, en Iztacalco.
Con esta incorporación, el programa alcanza ya a 107 mil personas y mantiene la meta de llegar a 150 mil beneficiarias y beneficiarios durante este año. El apoyo es bimestral, de 2 mil pesos, y está dirigido a una franja de la población que se mantiene en edad productiva, pero puede enfrentar mayores dificultades para conseguir o conservar un empleo y todavía no alcanza la edad para incorporarse a otros programas sociales. El dinero puede convertirse en alimentos, transporte, gastos relacionados con la salud o una urgencia inesperada.
Brugada defendió el programa como una forma de redistribuir una riqueza que, dijo, también ha sido construida por quienes trabajan, cuidan, venden, enseñan, transportan o mantienen limpia la ciudad. Bajo esa lógica, el ICU no pretende presentarse como una dádiva, sino como una política social que reconoce el derecho a contar con un ingreso después de años de contribuir a la vida económica de la capital.
Es precisamente ahí donde el programa busca cubrir un espacio que hasta ahora quedaba entre dos etapas. A los 57, 58 y 59 años, las personas siguen formando parte de la población en edad productiva, pero aún no pueden acceder a los apoyos previstos a partir de los 60. Al llegar a esa edad, las mujeres pueden incorporarse al programa federal Mujeres Bienestar, mientras que los hombres cuentan con el apoyo que ofrece el Gobierno de la Ciudad de México para ese rango de edad.
La administración capitalina sostiene que es la única entidad del país con un programa de estas características dirigido específicamente a personas de 57 a 59 años y que, actualmente, una de cada tres personas de ese rango de edad en la capital ya recibe este apoyo.
La apuesta va más allá de los 2 mil pesos bimestrales. “Que nadie empiece desde cero”, resumió Brugada. El ICU busca así funcionar como un puente: acompañar una etapa todavía productiva de la vida en la que las oportunidades laborales pueden reducirse, hasta llegar a los esquemas de protección previstos a partir de los 60 años.

