Tepepan exige respuestas: malos olores de un almacén suspendido afectan a familias y vecinos
Vivir con las ventanas cerradas para evitar un olor insoportable se ha vuelto parte de la rutina de algunas familias de Santa María Tepepan, en Xochimilco. Desde hace meses, vecinos y comerciantes denuncian olores a descomposición provenientes de un almacén frigorífico que, pese a tener sellos de suspensión, continúa generando preocupación en la comunidad.
La situación es especialmente delicada por la cercanía del establecimiento con el jardín de niños República de Chile. Padres de familia aseguran que algunos menores han presentado problemas estomacales, alergias y molestias respiratorias que relacionan con las condiciones del lugar, aunque esa relación no ha sido confirmada por las autoridades sanitarias.
Un almacén suspendido, pero las molestias continúan
El establecimiento, identificado como Frío de Nepal, se ubica sobre la calle 16 de Septiembre. En el inmueble se han reportado sellos de suspensión fechados el 15 de octubre.
Sin embargo, los habitantes denuncian que las actividades continuaron dentro del inmueble y que permanece almacenada carne en descomposición. También solicitan investigar posibles descargas de residuos hacia el drenaje y la vía pública.
El problema alcanza a los comercios cercanos. Vendedores de alimentos aseguran que los malos olores perjudican sus negocios, mientras algunas familias afirman que ya no pueden mantener abiertas las ventanas de sus viviendas.
Las protestas obligan a intervenir a las autoridades
El viernes 23 de octubre, vecinos y padres de familia bloquearon vialidades de Tepepan para exigir el cierre definitivo del almacén. La protesta también interrumpió el Tren Ligero, que operó temporalmente entre Tasqueña y Estadio Azteca.
Tras varias horas de movilización, representantes gubernamentales acordaron reunirse con los afectados y atender el problema del drenaje. Entre los compromisos reportados se encuentra el desazolve de coladeras.
Los habitantes exigen, además, retirar los residuos presuntamente acumulados, verificar las condiciones sanitarias e investigar si se incumplieron los sellos de suspensión.
La pregunta que permanece es por qué una intervención sanitaria no ha sido suficiente para resolver las molestias denunciadas. Para las familias de Tepepan, la respuesta tendrá que reflejarse en condiciones seguras para vivir, trabajar y llevar a sus hijos a la escuela.


