¿Qué alcaldía se lleva los honores en el cuidado de las mascotas?… Las mascotas tienen en la CDMX su “Paraíso” del país
En la Ciudad de México entendieron que habitarla es un acto de convivencia: compartir el espacio público con las mascotas, y no relegarlos a cuatro paredes ni a una jardinera improvisada para sus necesidades. Aquí, la conciencia urbana se traduce en respeto hacia los compañeros de cuatro patas, en políticas que reconocen que la ciudad también les pertenece.
La alcaldía Benito Juárez demuestra su compromiso al cuidado de los animales de compañía. No es un gesto aislado, sino parte de una visión más amplia: la de una Ciudad de México que busca construirse como una urbe animalista. Desde que se estableció el artículo 134 Bis de la Ley Orgánica de Alcaldías, quedó claro que cada demarcación debía destinar al menos el 0.1% de su presupuesto de egresos a proyectos de inversión en esterilización obligatoria, masiva y gratuita para ellos.
El año pasado, el alcalde Luis Mendoza celebró el Día Mundial de “Llevar a tu Perro al Trabajo” con más de 40 servidores públicos que acudieron con sus mascotas. Él mismo asistió acompañado con dos de sus perros y anunció acciones para obtener una certificación oficial pet friendly. Ese gesto, más que anecdótico, fue simbólico.
El mandato legal que no se debe interpretan como carga, sino como una oportunidad para demostrar que la convivencia urbana también se mide en la dignidad con la que tratamos a las mascotas.
La alcaldía Benito Juárez lleva ventaja gracias a su infraestructura: parques emblemáticos como Los Venados y Parque Hundido, donde las mascotas corren y socializan; una red de espacios pet friendly que las integra en la vida cotidiana y el Centro de Atención para Animales de Compañía (CAVAC), abierto todos los días de 9:00 a 18:00 horas, que ofrece desde consultas veterinarias hasta cirugías especializadas. Esto es lo que lo hace un referente de atención integral, donde la política pública se traduce en bienestar tangible.
En la Ciudad de México, convivir con tu mascota dejó de ser un privilegio: hoy es parte esencial de la experiencia urbana.

