Cablebús en disputa: 13 amparos ponen freno a las nuevas líneas 5 y 6
El Cablebús quiere extender sus rutas por la Ciudad de México, pero en el camino ha encontrado una barrera que no se resuelve con cables ni estaciones: los tribunales. Trece juicios de amparo buscan detener la construcción de las líneas 5 y 6, promovidos principalmente por habitantes de Álvaro Obregón y Milpa Alta, quienes cuestionan posibles afectaciones ambientales y la manera en que fueron consultadas las comunidades.
La mayor resistencia está en la Línea 6, que conectará Milpa Alta con Tláhuac y acumula 10 amparos. Vecinos de pueblos como San Francisco Tecoxpa sostienen que la consulta realizada en diciembre de 2025 no fue libre ni incluyente y que no participaron todas las personas de la comunidad. Los tribunales han rechazado el argumento del Gobierno capitalino de que estos asuntos corresponden únicamente a la materia electoral, al considerar que también está en juego el acceso a información oficial.
La Línea 5, que proyecta conectar Mixcoac con zonas de Álvaro Obregón y Magdalena Contreras, enfrenta otros tres amparos relacionados con la estación El Oyamel. Vecinos advierten sobre una posible tala de árboles y la pérdida de canchas deportivas con décadas de historia. A la discusión se suma la decisión de la Sedema de reservar durante tres años la Manifestación de Impacto Ambiental, bajo el argumento de que divulgarla podría afectar los procesos de análisis y decisión.
Así pues, el proyecto avanza entre planos, obras y recursos legales, mientras en algunos pueblos la construcción permanece condicionada al aval de sus habitantes. El debate ya no es solamente cómo conectar a la ciudad, sino también qué espacios y voces deben ser escuchados antes de cambiar el paisaje.

