Barolo: una tarde italiana en el corazón de la Roma
En la Roma Norte, entre las calles Arboladas de la Colonia, está Barolo, un restaurante de cocina italiana y mediterránea que apuesta por una experiencia que empieza en la mesa, pero no necesariamente termina cuando llegan los últimos platos.
El espacio tiene ese equilibrio entre elegante y relajado que funciona especialmente bien para una tarde de fin de semana. Mesas, luz tenue, una barra y una cocina que se convierte en parte de la escena hacen que desde que entras se sienta como un lugar para quedarse un rato.
La propuesta está centrada en la cocina italiana, con especial atención a la pasta fresca y a platos pensados para acompañar una sobremesa larga. Aquí la comida no parece tener demasiada prisa: pedir algo para compartir, abrir una botella de vino y dejar que la conversación avance forman parte de la experiencia.
Y quizá ahí está lo interesante de Barolo. No necesitas llegar con una celebración en mente. Puede ser simplemente ese sábado en el que quieres comer algo diferente, caminar por la Roma y dejar que la tarde se vaya construyendo sola.
Después de la comida, la ubicación hace fácil continuar el recorrido. Basta salir a Orizaba y caminar por algunas de las calles más conocidas de la Colonia, pasar por una cafetería, entrar a alguna tienda o simplemente seguir caminando hasta encontrar el siguiente lugar que llame la atención.
Este mes, además, Barolo tiene un motivo especial para celebrar: el 22 de agosto el restaurante conmemora su cuarto aniversario con una experiencia especial que reúne a su comunidad alrededor de la mesa. Cuatro años después de abrir sus puertas, la idea sigue siendo bastante sencilla: buena comida, una mesa compartida y suficiente tiempo para disfrutarla.

