Últimos días para recorrer la primera gran exposición de arte chicano en Bellas Artes

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El reloj corre para quienes aún no han visitado “AztLÁn, túnel del tiempo”, la muestra que reúne obra de 33 artistas y colectivos de México y Estados Unidos en el Museo del Palacio de Bellas Artes. La exposición cierra el domingo 27 de septiembre, lo que la convierte en una de las últimas llamadas culturales de la semana en la Ciudad de México.

Lo que hace tan particular a esta muestra es su origen como tal; se trata de la primera gran exposición dedicada al arte chicano que se presenta en un lugar del peso simbólico de Bellas Artes. Durante décadas, esta producción visual, nacida en la frontera, atravesada por la migración, la identidad binacional y la experiencia urbana de las comunidades mexicano-americanas, circuló principalmente en espacios comunitarios y museos regionales de Estados Unidos. Verla ahora en el sitio más emblemático del arte oficial mexicano es, en sí mismo, un gesto que vale la pena documentar antes de que termine.

El título, “túnel del tiempo”, sugiere el recorrido que propone la curaduría. Es decir, un tránsito por distintas generaciones de artistas que han retratado la vida en la frontera, el mestizaje cultural y las tensiones de pertenecer a dos países a la vez. Con 33 participantes, la exposición ofrece una diversidad de técnicas y posturas que va más allá de una sola narrativa sobre lo chicano, y abre preguntas sobre cómo se construye la identidad cuando se vive entre dos culturas.

Lo que necesitas saber es que la exposición puede visitarse de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, ubicado en el Centro Histórico, alcaldía Cuauhtémoc. Conviene confirmar la tarifa vigente directamente en taquilla al llegar, ya que puede variar. Al tratarse de sus últimos días, es recomendable planear la visita entre semana o temprano el fin de semana para evitar las filas que suelen formarse antes del cierre de una muestra popular.

Para quienes siguen temas de identidad, migración y cultura fronteriza, esta es una oportunidad breve pero significativa: ver cómo una historia visual binacional, construida durante generaciones fuera de los circuitos oficiales, finalmente entra al canon de uno de los museos más importantes del país.