Tláhuac: los rezagos históricos también exigen respuestas actuales

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En Tláhuac, las carencias sociales tienen una historia larga, pero sus consecuencias se viven todos los días. Familias que dependen de pipas para recibir agua, calles donde el drenaje requiere mantenimiento y viviendas expuestas a inundaciones forman parte de los desafíos que enfrenta la alcaldía gobernada por Berenice Hernández Calderón.

De acuerdo con la medición municipal de pobreza de 2020, 42.4% de la población vivía en situación de pobreza. Aunque el indicador es anterior a la actual administración, muestra la dimensión de una desigualdad que sigue exigiendo respuestas de las autoridades.

La discusión, sin embargo, no termina en los rezagos heredados. La gestión de Hernández también enfrenta cuestionamientos sobre la atención de servicios públicos y el manejo de recursos, asuntos que requieren explicaciones y resultados verificables.

Los problemas que llegan hasta la puerta de casa

Un diagnóstico de la propia alcaldía identificó que San Francisco Tlaltenco y San Pedro concentraban casi la mitad del agua distribuida mediante pipas, además de registrar numerosas fugas en sus redes.

El drenaje es otro punto de preocupación. Entre junio y septiembre, reportes administrativos difundidos públicamente mostraron que una parte importante de las solicitudes de mantenimiento y desazolve seguía pendiente de atención.

A ello se suman los hundimientos y socavones. En septiembre, el Congreso de la Ciudad de México aprobó solicitar un dictamen técnico sobre los riesgos en una calle del barrio San Mateo, donde se habían señalado afectaciones que podían comprometer la seguridad y el patrimonio de los vecinos.

Estos problemas no se explican únicamente por decisiones de una administración. La antigüedad de las redes hidráulicas, las condiciones del subsuelo y el crecimiento urbano también intervienen. Pero su atención sí forma parte de las responsabilidades actuales de las autoridades.

Presupuesto bajo la lupa

Para 2026, Tláhuac recibió un presupuesto de aproximadamente 2,419 millones de pesos. Al cierre de septiembre, había ejercido cerca del 58% y mantenía otros recursos comprometidos.

El avance del gasto, inferior al registrado en conjunto por las alcaldías, no demuestra por sí solo un uso irregular del presupuesto. Sí plantea una pregunta relevante para los habitantes: ¿con qué rapidez se están convirtiendo los recursos disponibles en soluciones para sus colonias?

El manejo de los contratos también ha sido objeto de cuestionamientos periodísticos, particularmente por adjudicaciones directas y la información disponible sobre proveedores. Son señalamientos que requieren aclaraciones de la autoridad y no equivalen, por sí mismos, a responsabilidades administrativas comprobadas.

Las obras frente a la realidad cotidiana

El Gobierno de la Ciudad de México, en coordinación con la alcaldía, anunció 256 millones de pesos para nueve intervenciones hidráulicas, entre ellas colectores, sistemas de bombeo y obras de protección contra inundaciones, con beneficios previstos para unos 36 mil habitantes.

Se trata de infraestructura destinada a atender necesidades que durante años han afectado a distintas comunidades. Sin embargo, no se ha podido confirmar públicamente que las nueve intervenciones estén concluidas y operando.

Para los vecinos, la diferencia entre una inversión anunciada y una solución efectiva es concreta: disponer de agua, evitar que el drenaje se desborde y transitar por calles seguras.

Tláhuac no solo necesita inversiones, también exige respuestas sobre el funcionamiento de sus servicios y la aplicación de sus recursos.