El conflicto laboral del IMSS llega a una nueva jornada de presión. Mientras el Gobierno federal prepara una propuesta salarial para responder a las demandas de los trabajadores, el movimiento mantiene su convocatoria a una movilización nacional para este miércoles 21 de octubre en la Ciudad de México.
La presidenta Claudia Sheinbaum ratificó su respaldo a Zoé Robledo al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social y señaló que se trabaja con la Secretaría de Hacienda en una nueva propuesta económica. Sin embargo, también marcó un límite a la intervención del Gobierno: la exigencia de remover a Rafael Olivos, dirigente sindical, corresponde a la vida interna del sindicato.
Un conflicto que ya no se limita al salario
La inconformidad comenzó por la demanda de un incremento directo al tabulador, pero ha puesto sobre la mesa otros problemas: condiciones laborales, falta de medicamentos e insumos y cuestionamientos a la representación sindical.
Este martes, trabajadores activos y jubilados convocaron a una concentración frente a Palacio Nacional. Además, permanecen los plantones frente a las oficinas centrales del IMSS, en Paseo de la Reforma, y la sede sindical de la calle Zamora, en la Condesa.
La siguiente cita está prevista para mañana miércoles, a las 15:00 horas, desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI.
La nueva oferta salarial podría abrir una vía de negociación, pero no resuelve por sí sola el cuestionamiento a la dirigencia sindical ni las demandas sobre la operación de los servicios médicos. La movilización de mañana mostrará si la respuesta del Gobierno alcanza para reducir la inconformidad o si el conflicto entra en una nueva etapa.