Cuando el cielo comienza a anunciar días de lluvia, en las calles de Cuauhtémoc también empieza una carrera contra el tiempo. Por instrucciones de la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega, se mantiene una atención preventiva del arbolado y, tan solo durante la última semana, realizó 204 acciones de poda y retiró 15 árboles secos en distintos puntos de la demarcación.
Detrás de cada corte hay una tarea que busca evitar que una rama termine sobre un peatón, un automóvil o una vivienda. Los trabajos permiten retirar ramas secas, atender ejemplares que presentan condiciones de riesgo y liberar luminarias que pueden quedar cubiertas por el crecimiento de los árboles. En temporada de lluvias, estas acciones cobran especial importancia ante la posibilidad de desprendimientos y otros incidentes.
Pero la historia no termina con una motosierra. El personal encargado cuenta con certificación de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México y realiza una valoración técnica antes de intervenir cada ejemplar. La prioridad, explica la alcaldía, es conservar los árboles que se encuentran en buenas condiciones, es decir, el derribo solo se determina cuando existe evidencia técnica de que están secos o representan un riesgo; cuando es posible, se elige la poda.
Así, mientras las nubes se preparan para volver sobre la ciudad, Cuauhtémoc mantiene una labor que no depende de una sola tormenta. Los trabajos forman parte de las acciones permanentes de la Dirección General de Servicios Urbanos y también responden a los reportes de vecinas y vecinos de las 33 colonias de la demarcación. La prevención, en este caso, comienza mucho antes de que caiga la primera gota.