América Femenil remonta en CU y convierte el Clásico Capitalino en un retrato de la brecha actual
El Estadio Olímpico Universitario volvió a ser escenario de una de las rivalidades que mejor representan la pasión futbolística de la Ciudad de México. Pumas salió con la intención de hacer valer la localía y encontró recompensa al minuto 19, cuando Stephanie Ribeiro puso el 1-0. Por momentos, las universitarias consiguieron hacerle incómodo el partido a un América que llegó a CU con una estadística que pesa: cinco victorias previas y ningún tropiezo en el Apertura 2026.
Pero si algo distingue al América de esta temporada es su capacidad para encontrar respuestas. La protagonista volvió a ser Geyse da Silva, quien apareció dos veces para darle la vuelta al marcador y completar una noche que confirma su impresionante inicio de torneo. Con 11 goles después de seis jornadas, la brasileña prácticamente ha convertido cada partido en una oportunidad para ampliar su cuenta, mientras las Águilas mantienen el paso perfecto con registro de seis triunfos en seis encuentros.
Más allá del resultado, el Clásico Capitalino funcionó como una fotografía del momento que atraviesa el futbol femenil en la capital. En CU se encontraron dos aficiones históricas, un estadio cargado de rivalidad y dos equipos que, pese a competir en el mismo escenario, viven realidades distintas. Pumas demostró que puede poner contra las cuerdas al líder y que la distancia no significa que los clásicos hayan perdido competitividad; sin embargo, América volvió a demostrar que tiene herramientas para resolver incluso cuando el partido se le complica.
La victoria deja a las Águilas como el equipo a perseguir después de seis fechas y a Geyse como uno de los nombres más difíciles de ignorar en la Liga MX Femenil. Para Pumas, la derrota puede leerse desde otra perspectiva: tuvo al líder frente a frente y durante buena parte de la noche consiguió disputarle el control. En una ciudad acostumbrada a medir sus rivalidades en términos de ganadores y perdedores, el 2-1 de CU deja una conclusión más interesante: América domina el presente, pero Pumas ya mostró que puede exigirle una respuesta.

