¿Quién pone límites al crecimiento inmobiliario en Benito Juárez? Una obra en Portales vuelve a abrir el debate
En Benito Juárez, el desarrollo inmobiliario vuelve a estar bajo la mirada de los vecinos. Esta vez, una obra ubicada en la calle Rumanía, en la colonia Portales, fue suspendida después de que un trabajador presuntamente talara de manera ilegal un árbol dentro del predio. Elementos de Blindar BJ360° detuvieron al presunto responsable y lo pusieron a disposición de las autoridades por posibles delitos contra el medioambiente. Durante una inspección posterior, la alcaldía detectó que el inmueble tampoco contaba con la documentación correspondiente.
El caso ocurre mientras en la ciudad también se discuten cambios de uso de suelo que permitirían aumentar la altura de algunas construcciones. En Benito Juárez, por ejemplo, el Congreso capitalino abrió un periodo para recibir observaciones sobre una propuesta relacionada con Filadelfia 42, en la colonia Nápoles, donde se busca reconocer el uso de hotel y una altura de 12 niveles, aunque la zonificación señalada para el predio contemplaba originalmente seis niveles.
Y aquí aparece una preocupación que va más allá de un edificio en particular: cuando una zona aumenta su densidad, también deben crecer a la par las condiciones que hacen posible habitarla de manera segura. Más pisos significan más personas, mayor demanda de agua, drenaje, electricidad, movilidad y servicios, además de la necesidad de garantizar que las estructuras cumplan con las normas de seguridad.
Benito Juárez ya arrastra antecedentes que han alimentado esta discusión. Autoridades y medios han documentado casos de inmuebles con niveles excedentes respecto a los permitidos, así como cuestionamientos sobre su seguridad estructural.
La suspensión en Portales recuerda algo básico: antes de levantar más pisos, hay que garantizar que se cumplan las reglas y que el desarrollo de una colonia no termine trasladando sus costos a los vecinos

