¿Qué tan seguros nos sentimos realmente en CDMX?
La seguridad también se construye desde lo que vivimos, vemos y compartimos. Un caso puede alcanzar a millones de personas en cuestión de horas y terminar influyendo en cómo percibimos la ciudad, incluso cuando nuestra experiencia directa haya sido otra.
La ambulancia que terminó provocando la emergencia
Parece un mal chiste, pero ocurrió en Tlatilco, Azcapotzalco. Una ambulancia del IMSS, conducida presuntamente por un trabajador en estado de ebriedad, atropelló a una persona y chocó contra varios vehículos. El caso alcanzó 21.9 millones de vistas y más de 1.5 millones de interacciones, entre las que predominaron el asombro y el enojo. Aunque hubo burlas, entre los más de 17 mil comentarios surgieron preguntas bastante serias. ¿Cómo pudo pasar algo así y quién vigila a quienes tienen la responsabilidad de transportar vidas?
¿Miedo justificado o una reacción exagerada?
Eva María Beristain, conocida como Miss Tercer Mundo, denunció que una patrulla intentó detenerla en Periférico Sur, a la altura de Artz Pedregal, sin explicarle inicialmente el motivo. Ella decidió transmitir en vivo porque sintió miedo; los policías afirmaron que circulaba entre dos carriles y sospecharon que había bebido. El episodio superó las 465 mil interacciones y dividió las opiniones. Entre quienes tomaron postura, 52.2% respaldó su precaución y 47.8% consideró que exageró. Pero la división deja una pregunta interesante sobre la confianza en la autoridad, ¿detenerse frente a una patrulla genera seguridad o desconfianza?
El papel pasivo de la policía
Tras un conflicto vial en avenida Revolución, en Mixcoac, operadores del transporte público rompieron los vidrios de un automóvil frente a policías de tránsito que no intervinieron. El caso generó más de 306 mil interacciones, 4.6 millones de vistas y cerca de 12 mil comentarios, en los cuales más de 2 mil personas realizaron señalamientos directos hacia la pasividad de la policía, pues para muchos su falta de intervención permitió que una discusión vial terminara convertida en una agresión.
Scarlet y las desapariciones que encendieron las alarmas
Scarlet Virginia Ochoa, de 13 años, desapareció en la colonia Portales Sur, en Benito Juárez, cuando se dirigía a la escuela. A su caso se sumaron en redes las fichas de otras cuatro adolescentes desaparecidas en distintos puntos de Coyoacán, Venustiano Carranza y la misma alcaldía, lo que generó más de 193 mil interacciones y dos millones de vistas. Entre los más de 7 mil comentarios, algunos ciudadanos plantearon teorías como la trata, secuestro o crimen organizado (53.6%), una salida voluntaria (35.3%), un posible agresor serial (5.2%), tráfico de órganos (4.6%) y enganche digital (1.3%). Ninguna está comprobada, pero muestran cómo varios casos ocurridos casi al mismo tiempo fueron interpretados en redes como una posible amenaza común.
La balacera que las redes acercaron a la FGR
El 22 de septiembre en redes se reportó una balacera afuera de la sede de la FGR en Río Pánuco, donde madres buscadoras mantenían un plantón. La noticia generó más de 38 mil interacciones y cerca de 395 mil vistas, pero la Fiscalía señaló que los disparos ocurrieron a unas cuadras y no estaban relacionados con las manifestantes. La aclaración llegó después y tuvo mucho menos alcance, pues a pesar de la aclaración más del 91% de la conversación continuó difundiendo que se trató de una supuesta agresión contra las madres buscadoras.
Lo que ocurre en redes no se queda en redes. Estos casos alimentan percepciones sobre qué tan segura es la ciudad y qué tan capaces son sus autoridades de responder, aunque esas lecturas no siempre coincidan con la dimensión real de los hechos.


