19-S: CDMX pondrá a prueba alertas, celulares y rescates con helicópteros
Nueve años después del sismo de 2017, el simulacro del próximo 19 de septiembre irá más allá de evacuar edificios y llegar a un punto de reunión. La Ciudad de México probará simultáneamente sus sistemas de alertamiento, la reacción de la población y la coordinación de cuerpos de emergencia ante escenarios de rescate de mayor complejidad.
A las 12:00 horas del sábado se activará la alerta sísmica bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 7.7 con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla. En la capital, la señal se difundirá mediante 13,998 altavoces del C5 y llegará también directamente a los teléfonos celulares mediante el sistema Cell Broadcast. Hasta ahora, 14,607 inmuebles se han registrado para participar.
Pero esta vez la prueba tendrá otro nivel. La ciudad montará dos escenarios de emergencia: uno en el Monumento a la Revolución y otro en el Deportivo Xochimilco, el primero de esta escala ubicado al sur de la capital. Ahí se realizarán maniobras de rescate en alturas y estructuras colapsadas, además del descenso de helicópteros, con participación de Sedena, Marina, Guardia Nacional, Bomberos y autoridades capitalinas.
Hay además una diferencia importante: por primera vez el ejercicio nacional se realizará en sábado. Eso cambia el escenario. En lugar de concentrarse principalmente en oficinas y escuelas, permitirá observar cómo reaccionan familias, comercios y personas que se encuentren en espacios públicos, donde no siempre existe un brigadista que indique qué hacer.
La prueba, entonces, no será únicamente escuchar la alerta. Será comprobar qué ocurre después: si los avisos llegan, si las personas saben cómo responder y si las instituciones pueden coordinarse ante distintos escenarios al mismo tiempo.
A nueve años del 19-S de 2017, el simulacro vuelve a plantear una pregunta que sólo puede responderse poniendo a prueba a la ciudad: qué tan preparada está para reaccionar cuando el movimiento sea real.

