Entre árboles y espacios abiertos, un nuevo refugio comienza a recibir a quienes alguna vez quedaron a la deriva. En Alameda Oriente, Venustiano Carranza, el Gobierno de la Ciudad de México inauguró el Centro Integral de Bienestar y Convivencia Animal Xolotl, construido con una inversión pública de 112 millones de pesos.
El recinto ocupa 50 mil metros cuadrados y tiene capacidad para 600 perros y gatos en situación de abandono, maltrato o vulnerabilidad. Cuenta con dormitorios individuales para animales reactivos, áreas comunitarias, quirófano, consultorio veterinario, cuarentena, recuperación y espacios de cuidados especiales.
Durante la inauguración, Clara Brugada señaló que el centro busca atender los cinco dominios del bienestar animal: alimentación adecuada, entorno saludable, atención médica, comportamiento social mediante el juego y un estado mental positivo. El proyecto contempla también módulos de voluntariado y áreas verdes para la estancia y rehabilitación de los animales.
La administración capitalina adelantó que el mismo perímetro de Alameda Oriente tendrá una “Utopía Animal”, pensada como un espacio lúdico para la convivencia entre ciudadanía y mascotas. Así, el proyecto Xólotl no termina en un refugio, pues busca abrir un lugar donde el encuentro entre personas y animales tenga espacio propio.