Este domingo, la Ciudad de México tuvo dos maneras de recorrer sus calles. Mientras miles de corredores atravesaron 42.195km, de Ciudad Universitaria al Zócalo, para disputar el Maratón de la Ciudad de México 2026, familias llegadas de distintos estados caminaron por Paseo de la Reforma con otra urgencia: recordar a quienes no están y exigir que sus nombres no desaparezcan de la memoria.
En el marco del Día Internacional contra la Desaparición Forzada, colectivos de búsqueda, familiares y personas solidarias se reunieron en la Glorieta de las y los Desaparecidos para realizar la jornada Hagámosles Visibles 2026. Más de 2 mil 300 fichas de búsqueda fueron colocadas en este punto de Reforma, convirtiendo el espacio en un enorme mosaico de rostros, nombres e historias que las familias se niegan a dejar atrás.
La jornada incluyó una misa ecuménica por las más de 135 mil personas desaparecidas, además de exposiciones, mesas de diálogo, talleres, documentales, música y otras actividades. Detrás de cada fotografía permaneció el mismo reclamo: memoria, verdad y justicia, pero también empatía. Las familias denunciaron que, ante la falta de respuestas, son ellas quienes terminan recorriendo caminos, rastreando lugares y sosteniendo búsquedas que deberían ser responsabilidad de las instituciones.
La coincidencia con el maratón dejó una imagen poderosa de la capital: unos corrían hacia una meta; otros siguen buscando el camino de regreso a casa. Las mismas avenidas que durante la mañana recibieron a los corredores se llenaron también de fotografías de personas ausentes. Para unos, el recorrido terminó en el Zócalo; para las familias buscadoras, la ruta continúa abierta.
Este domingo la ciudad volvió a moverse de muchas maneras. Hubo quienes corrieron para vencer el cronómetro y quienes caminaron para vencer el olvido. En Reforma quedaron más de 2 mil 300 rostros como recordatorio de que detrás de cada cifra existe una vida, una familia y una búsqueda que todavía no termina.