La tensión entre trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y su dirigencia sindical escaló este jueves frente a la Secretaría de Gobernación (Segob), luego de que una mesa de diálogo concluyera sin acuerdos. Integrantes de una comisión conformada por 37 trabajadores y un jubilado denunciaron presuntas intimidaciones y aseguraron que no les permitían abandonar las instalaciones, por lo que sus compañeros exigieron su salida al grito de: “¡Queremos a los 37 más uno!”.
El conflicto gira en torno al incremento salarial de 2.9 por ciento, que los inconformes consideran insuficiente y que, afirmaron, representa para algunos apenas entre 120 y 160 pesos adicionales por quincena. También cuestionaron a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, encabezada por el doctor Rafael Olivos. Ante las denuncias sobre el trato recibido por la comisión, dirigentes del movimiento solicitaron la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
La reunión, que comenzó después de las 11 de la mañana, terminó por alimentar el descontento. Al salir, integrantes de la comisión acusaron al Gobierno federal y al sindicato de traicionar a la base trabajadora y sostuvieron que la Segob no actuó como mediadora imparcial. Mientras tanto, a las puertas de la dependencia, algunos manifestantes se realizaron cortes en los brazos como forma de protesta, en una jornada marcada por la indignación y la falta de respuestas.
Tras el fracaso de las negociaciones, un nutrido contingente avanzó sobre Paseo de la Reforma, a la altura de la Glorieta de las Mujeres que Luchan, y bloqueó ambos sentidos en dirección al Ángel de la Independencia, con una pausa en la Glorieta a Cuitláhuac. Los trabajadores anunciaron que preparaban más contingentes para reforzar los bloqueos en los cruces de Reforma y Morelos, así como Bucareli y Doctor Río de la Loza.