Presupuesto de CDMX divide a Morena y oposición

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El presupuesto de la Ciudad de México abrió un nuevo frente de confrontación entre Morena y la oposición. Los diputados Andrés Sánchez Miranda, del PAN; Royfid Torres González, de Movimiento Ciudadano, y Juan Estuardo Rubio Gualito, de Morena, discutieron las prioridades del gasto y su impacto en los servicios públicos.

El gasto público, bajo la lupa

En un programa de debate, Sánchez Miranda cuestionó el ejercicio de 331 mil millones de pesos durante 2025. Señaló que alrededor de 100 mil millones se destinaron a nómina y 50 mil millones a programas sociales, mientras que, según sus cálculos, apenas dos de cada 10 pesos se dirigieron a inversión de capital. También recordó que su partido alertó sobre un posible aumento al predial, aunque posteriormente el Gobierno capitalino aclaró que no habría un incremento generalizado.

Para Royfid Torres, el tamaño del presupuesto no necesariamente se traduce en mejores servicios. El legislador de Movimiento Ciudadano criticó proyectos como la calzada flotante y señaló deficiencias en el Metro, donde afirmó que se ha perdido alrededor de un millón de viajes. También cuestionó que los programas sociales puedan compensar las carencias de servicios públicos que, sostuvo, deberían funcionar de manera eficiente.

Morena defiende las finanzas capitalinas

Rubio Gualito defendió la estrategia financiera del gobierno capitalino y destacó un aumento de 21.2 por ciento en los ingresos, así como una reducción real de la deuda. También respaldó el gasto en infraestructura y programas sociales, además de señalar que el presupuesto para las alcaldías creció 7 por ciento.

La reforma fiscal profundizó las diferencias entre los legisladores. Mientras la oposición planteó revisar la distribución de las cargas tributarias y avanzar hacia un esquema más progresivo, Morena sostuvo que no es necesaria una reforma de ese tipo. Rubio Gualito retó a sus adversarios a presentar propuestas concretas para modificar el sistema.

El intercambio dejó al descubierto dos visiones sobre las finanzas de la capital: la oposición pidió revisar las prioridades del gasto y los resultados de los servicios públicos, mientras Morena defendió los ingresos, la evolución de la deuda y la inversión social. En el centro de la discusión quedó una pregunta que trasciende las cifras: cómo convertir el presupuesto en mejoras tangibles para quienes viven y se trasladan todos los días por la ciudad.