Hay negocios que se volvieron parte del paisaje cotidiano de la Ciudad de México: basta caminar algunas calles para encontrar un OXXO. Sin embargo, hay una alcaldía donde esta escena no existe: Milpa Alta no tiene una sola tienda de esta cadena.
De acuerdo con datos del Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) retomados en 2025, Cuauhtémoc concentraba 233 establecimientos OXXO, mientras que Milpa Alta registraba cero.
OXXO comenzó su historia en 1978, cuando abrió sus primeras tiendas en Monterrey. Su modelo se basa en tiendas de proximidad, ubicaciones accesibles y horarios amplios para resolver compras cotidianas.
Pero en Milpa Alta la explicación no se reduce a que una cadena no haya llegado. Una investigación de COPRED señala que integrantes de la comunidad han decidido no permitir la instalación de OXXO porque consideran que podría debilitar el mercado local y el tejido social comunitario.
Eso no significa que en Milpa Alta falten comercios. Al contrario: el mismo estudio registra 4 mil 82 establecimientos de comercio al por menor, 10 mercados con alrededor de 900 locales y aproximadamente mil 100 puestos en la vía pública, con negocios como tiendas de abarrotes, restaurantes y fondas.
Además, la estructura territorial ayuda a entender esta dinámica. La alcaldía conserva un perfil predominantemente rural y cinco ejidos abarcan 73.5% de su superficie; 58% del territorio tiene uso forestal y 34.7% agrícola.
Por eso, Milpa Alta no es una alcaldía sin comercio. Es una alcaldía con otro tipo de comercio: uno donde los mercados, los pequeños negocios y las actividades productivas locales siguen teniendo un peso importante.
Tal vez aquí no encuentres un café del día de Starbucks ni tengas un OXXO a la vuelta de la esquina. Pero eso no significa que falte dónde comprar o dónde sentarse a tomar algo. Porque en Milpa Alta, el comercio también cuenta una historia distinta: una donde las grandes cadenas no son necesariamente las protagonistas.