Menos delitos y más vigilancia: las cuentas de Seguridad Ciudadana ante el Congreso de CDMX

Share

La seguridad de una ciudad no se mide únicamente por los delitos que disminuyen, sino también por la tranquilidad con la que sus habitantes pueden caminar por sus calles, utilizar el transporte público o regresar a casa.

Con esa diferencia entre las estadísticas y la vida cotidiana como telón de fondo, Pablo Vázquez Camacho, secretario de Seguridad Ciudadana, compareció este jueves 22 de octubre ante el Congreso de la Ciudad de México para presentar los resultados de la estrategia de seguridad del gobierno de Clara Brugada.

El funcionario informó que, desde 2024, los delitos de alto impacto disminuyeron cerca de 19% y los homicidios dolosos, más de 18%. También reportó reducciones en robos de vehículos, viviendas, negocios y transporte público.

Más presencia policial en las calles

Uno de los cambios expuestos fue la ampliación de los cuadrantes de vigilancia, que pasaron de 847 a 1,022. El objetivo es acercar la presencia policial a las colonias, especialmente en zonas periféricas, y mejorar la atención a emergencias.

Vázquez también destacó la coordinación con la Fiscalía capitalina para fortalecer las investigaciones y llevar más casos ante la justicia.

El desafío de la seguridad cotidiana

Los resultados presentados muestran avances en delitos graves, pero no agotan el panorama de la seguridad en la capital.

Mientras algunos indicadores disminuyen, otros mantienen una tendencia preocupante. Entre enero y septiembre de 2026, por ejemplo, las carpetas de investigación por amenazas aumentaron 72% entre el primer y el último mes del periodo, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Durante la comparecencia, legisladores de distintas fuerzas políticas reconocieron avances en seguridad, aunque el ejercicio también dejó sobre la mesa la necesidad de mantener la prevención, la vigilancia y la atención ciudadana.

La reducción de delitos es un resultado relevante. El siguiente desafío para el gobierno capitalino es conseguir que esos avances se reflejen cada vez más en la seguridad que experimentan las personas en su vida diaria.