Los canales de Xochimilco, en el centro de los acuerdos para frenar las aguas residuales

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En San Gregorio Atlapulco, el desafío no es únicamente evitar nuevas inundaciones, sino impedir que las aguas residuales sigan comprometiendo los canales y las chinampas que sostienen parte de la actividad agrícola de Xochimilco.

Tras los acuerdos alcanzados el 9 de octubre entre habitantes, el Gobierno capitalino y las alcaldías Xochimilco y Milpa Alta, se estableció una ruta para revisar el proyecto hidráulico y desarrollar soluciones de saneamiento que atiendan el problema desde su origen.

Entre los compromisos destacan la construcción de infraestructura para tratar las aguas residuales provenientes de Milpa Alta, la renovación del drenaje de San Gregorio y la revisión del cárcamo de Atenco. También se acordó incorporar mecanismos de participación comunitaria y protección ambiental.

La dimensión del problema va más allá de las calles inundadas. San Gregorio cuenta con 1,529 chinampas activas, de acuerdo con información expuesta por el investigador de la UNAM Fernando Chiapa, quien ha señalado la importancia de recuperar los canales mediante agua tratada de calidad para la producción agrícola.

Los acuerdos contemplan además la evaluación de daños a familias afectadas y el seguimiento de las soluciones técnicas por una comisión comunitaria.

Aunque los acuerdos contemplaban una primera revisión de avances el 16 de octubre, aún está pendiente conocer la fecha oficial de inicio de las obras de saneamiento, así como el calendario de las intervenciones comprometidas.

Para San Gregorio Atlapulco, el siguiente paso será llevar estos acuerdos al terreno: mejorar el drenaje, evitar que las aguas residuales lleguen a los canales y proteger la actividad agrícola de una de las zonas chinamperas más importantes de Xochimilco.