La alcaldía más antigua de la CDMX, más que México Tenochtitlán

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Al oriente de la capital se encuentra la alcaldía más antigua y más pequeña de las 16 que conforman la Ciudad de México: Iztacalco con una superficie de sólo 23.3 km². Fundada en 1309, lleva 717 años de estar habitada, incluso antes de la fundación de México-Tenochtitlán en 1325, lo que la convierte en un territorio con una memoria más extensa que la propia capital mexica.

El origen de su nombre está ligado a la actividad de sus primeros pobladores: la extracción de sal. En náhuatl, iztatl significa sal, calli casa y co lugar; juntos forman “la casa de la sal”. Esta denominación refleja la importancia económica y cultural que tuvo la producción de sal en la vida cotidiana de la región.

Durante siglos, Iztacalco fue un puerto de tránsito para canoas y trajineras que recorrían el Canal de la Viga, abasteciendo de alimentos a la Ciudad de México. Su ubicación, en un islote donde se unían los lagos de Chalco y Texcoco, lo convirtió en un punto estratégico y en escenario de la peregrinación mexica antes de la fundación de la gran Tenochtitlán.

La antigua geografía de chinampas y canales todavía se adivina en sus calles estrechas y callejones irregulares, huellas de un territorio donde el agua y la tierra se entrelazaban para sostener la vida cotidiana.

El agua sigue marcando a Iztacalco, hoy también a través de lluvias e inundaciones. Pero el territorio cambió: aquel islote entre lagos es ahora escenario de algunos de los eventos más grandes de la ciudad.

El Palacio de los Deportes y el Autódromo Hermanos Rodríguez reciben conciertos, competencias y eventos internacionales que atraen las miradas de México y del mundo.

Así, la alcaldía más pequeña de la CDMX vuelve a ocupar un lugar enorme en la ciudad: antes por su historia; hoy, por todo lo que ocurre dentro de sus 23.3 kilómetros cuadrados.