La remodelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, El Insurgente hasta Observatorio y las obras de agua para el Valle de México colocaron a la capital dentro de los proyectos de infraestructura destacados por la presidenta Claudia Sheinbaum durante su Segundo Informe de Gobierno.
Uno de los más visibles está en el propio territorio de la ciudad: el AICM. Sheinbaum incluyó su remodelación entre los trabajos de modernización de la infraestructura aeroportuaria del país.
La primera fase fue concluida en mayo pasado con una inversión de 6 mil 500 millones de pesos y forma parte de una modernización integral que contempla cerca de 10 mil millones. Los trabajos abarcan las terminales 1 y 2, infraestructura aeroportuaria, seguridad, tecnología y áreas de servicio.
El poniente ya tiene otra conexión
En movilidad, Sheinbaum destacó la puesta en operación de El Insurgente entre Santa Fe y Observatorio, una conexión que finalmente permite completar en tren el recorrido entre Toluca y la Ciudad de México y que ya supera los 25 millones de pasajeros transportados.
A esta nueva red ferroviaria alrededor de la capital se suman el Tren Felipe Ángeles, en el tramo Lechería-AIFA, y otros proyectos en desarrollo, entre ellos el tren Ciudad de México-Querétaro.
El agua es otro de los grandes temas que rebasan las fronteras de la capital. El gobierno federal mantiene proyectos metropolitanos para mejorar el abastecimiento, el saneamiento y reducir los riesgos de inundaciones en el Valle de México.
Vistos en conjunto, los proyectos dejan una lectura relevante para la CDMX: algunas de las obras que definirán su movilidad, conectividad aérea y futuro hídrico ya no pueden pensarse únicamente dentro de sus límites.
El Segundo Informe volvió a poner sobre la mesa una realidad cotidiana para millones de habitantes: la Ciudad de México termina administrativamente en sus fronteras, pero sus grandes problemas —y cada vez más sus soluciones— son metropolitanos.