Antes de los uniformes, los protocolos y las misiones internacionales estuvieron las manos.
Manos de ciudadanos que, después del terremoto del 19 de septiembre de 1985, comenzaron a remover piedras, varillas y pedazos de concreto para buscar a quienes seguían atrapados bajo una Ciudad de México devastada.
No eran rescatistas profesionales. Eran vecinos y voluntarios que se introducían por espacios donde otros no podían entrar. La gente comenzó a llamarlos “Topos”. Entre aquellos ciudadanos estaba Héctor “El Chino” Méndez. Había llegado a Tlatelolco buscando a su hermano entre los edificios colapsados. Lo encontró con vida, pero no se fue: junto con otros vecinos siguió entrando a los escombros para buscar a personas que ni siquiera conocía. De aquella movilización surgiría la Brigada Internacional de Rescate Tlatelolco Azteca, hoy Topos Azteca.
Lo que comenzó como una reacción espontánea de solidaridad fue convirtiéndose en conocimiento y preparación. Los voluntarios se capacitaron en rescate de estructuras colapsadas, espacios confinados, atención prehospitalaria y búsqueda especializada. De aquel movimiento ciudadano surgieron con el tiempo distintas brigadas, entre ellas Topos Azteca y Topos Tlatelolco, con estructuras y trayectorias propias pero un mismo origen: el terremoto que cambió para siempre a la Ciudad de México.
Muy pronto esa experiencia comenzó a cruzar fronteras. En 1986, apenas un año después del sismo, rescatistas mexicanos viajaron a El Salvador, donde participaron en la búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto de San Salvador. Después vendrían terremotos, tsunamis, inundaciones y derrumbes en distintos puntos del planeta.
De México para el mundo
- 1985 | Ciudad de México. Entre edificios colapsados nació el movimiento ciudadano que daría origen a los Topos. La Brigada de Rescate Tlatelolco reportó 15 personas rescatadas con vida y cerca de 450 cuerpos recuperados.
- 1986 | El Salvador. En una de las primeras misiones internacionales de los rescatistas mexicanos, integrantes de la brigada consiguieron rescatar con vida a cuatro personas.
- 1999 | Taiwán. Topos mexicanos participaron en las labores de búsqueda y rescate después del terremoto de magnitud 7.7.
- 2001 | Nueva York. Topos Azteca, encabezados por Héctor “El Chino” Méndez, llegaron a la Zona Cero tras los atentados contra las Torres Gemelas y trabajaron junto con bomberos neoyorquinos en la recuperación de víctimas.
- 2004 | Indonesia. Rescatistas mexicanos viajaron a Banda Aceh después del terremoto y tsunami del Océano Índico.
- 2010 | Haití. Los Topos participaron en búsqueda y rescate después del devastador terremoto. Entre las historias de supervivencia estuvo la de Ena Zizi, localizada con vida después de permanecer una semana bajo los escombros.
- 2015 | Nepal. Brigadistas mexicanos volvieron a desplegarse para buscar sobrevivientes después del terremoto que golpeó la región de Katmandú.
- 2017 | México. Regresaron al lugar donde comenzó su historia. Tras el terremoto del 19 de septiembre, distintas brigadas de Topos trabajaron nuevamente entre los edificios derrumbados de la Ciudad de México.
- 2023 | Turquía. Rescatistas mexicanos participaron en las labores posteriores a los devastadores terremotos que golpearon el sur del país.
- 2026 | Venezuela. Topos Azteca desplegó rescatistas tras los sismos registrados en ese país. El equipo permaneció más de 40 días principalmente en La Guaira.
- 2026 | Colombia. Desde Venezuela, alrededor de 20 integrantes de Topos Azteca se trasladaron a Colombia para sumarse a las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto del 10 de agosto.
Topos Azteca señala que a lo largo de su trayectoria ha participado en misiones en más de 22 países de cinco continentes y atribuye a sus operaciones más de mil personas rescatadas.
Los topos llegaron a la Zona Cero
Una de las historias que mejor resume ese recorrido ocurrió a miles de kilómetros de la Ciudad de México.
Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Héctor “El Chino” Méndez llegó con Topos Azteca a Nueva York. Ahí trabajó junto con bomberos en la Zona Cero, entre los restos de las Torres Gemelas.
Méndez recuerda particularmente la recuperación del cuerpo de un bombero. Ante la intención de retirarlo con herramientas, pidió hacerlo con las manos. Años después, al volver al memorial de los bomberos ubicado frente al World Trade Center, aquella historia cerraba un círculo difícil de imaginar en 1985: un hombre que había comenzado buscando a su hermano entre los escombros de Tlatelolco había terminado llevando esa experiencia mexicana hasta uno de los mayores desastres de la historia de Nueva York.
Hoy existen distintas organizaciones que llevan el nombre de Topos. No son una sola agrupación ni operan necesariamente bajo la misma estructura. Pero esa diferencia pasa a segundo plano frente al noble legado que precede a todos los Topos.