Los medios pueden contar historias muy distintas sobre una misma gobernante. Pero una cosa es lo que dicen los titulares y otra lo que termina discutiendo la gente.
Durante el último mes, Clara Brugada estuvo presente en más de 2 mil menciones de medios, que generaron 407 mil interacciones y cerca de 34 mil comentarios. Pero más allá de cuánto se habló de ella, importa cómo se contó su gobierno y qué discutieron las audiencias.
Para entenderlo, revisamos tres hechos noticiosos: su Segundo Informe de Gobierno, la controversia del predial y el anuncio de un nuevo plantel de la UNAM. Comparamos cómo fueron presentados y, sobre todo, qué ocurrió en los comentarios, dando prioridad a las publicaciones que generaron mayor conversación.
Comenzamos con el Segundo Informe ya que es un buen ejemplo. Para El Soberano, la noticia estuvo en la reducción de homicidios y los resultados del gobierno. La Jornada destacó anuncios y compromisos. Atypical Te Ve presentó otra ciudad: una capital en crisis, un informe lleno de mentiras y a Morena exhibido. El acontecimiento era el mismo, pero la conclusión parecía depender del medio que lo contara.
Con el predial ocurrió algo parecido. Latinus abordó la controversia del llamado “predialazo”, recuperando las aclaraciones de Brugada sobre impuestos y propiedad privada, pero también las acusaciones de que la medida podría afectar el patrimonio de las familias y perjudicar a los ciudadanos. La Derecha Diario optó por un encabezado mucho más fuerte “A seguir robando”. Así, la discusión dejó de ser solamente sobre impuestos para convertirse también en una disputa sobre la seguridad del patrimonio.
En el anuncio del nuevo plantel de la UNAM, La Crónica y El Heraldo destacaron las oportunidades educativas. Las publicaciones revisadas reunieron 791 y 159 comentarios, respectivamente, y permitieron observar una conversación más amplia sobre el proyecto.
Pero una cosa es el enfoque del medio y otra lo que hace la gente con esa información.
En Atypical, el 45.7% de los comentarios fueron descalificaciones partidistas, solo en el 28.3% se discutió la noticia y 26.1% fueron expresiones genéricas. Es decir que hubo más rechazo político que discusión sobre los resultados del informe. Para muchos, aparentemente, no hacía falta revisar las cifras para tener una opinión.
En cambio en La Crónica, el 99.4% de los comentarios estuvieron relacionados con el anuncio de la UNAM, mientras que en El Heraldo fueron el 97.9%. La gente preguntó por la ubicación, las oportunidades educativas y la autonomía universitaria. También hubo críticas, dudas y sarcasmo, pero alrededor de lo que se estaba anunciando.
Y es aquí donde vemos algo interesante, una noticia que critica a Clara Brugada no necesariamente termina generando comentarios contra ella. Hay usuarios que cuestionan al medio, otros que discuten entre sí y algunos que aprovechan para hablar de problemas relacionados con el tema. Incluso una publicación negativa puede abrir una conversación que va mucho más allá de su intención editorial.
En el caso de Atypical predominó la descalificación partidista, mientras que en La Crónica y El Heraldo la conversación generada fue sobre la noticia. Esto no significa que los medios fabriquen las opiniones de sus lectores, pero sí permite observar cómo sus enfoques encuentran respuestas distintas.
Al final, los comentarios nos muestran algo más que opiniones sobre Clara Brugada, pues nos dejan ver cómo se comportan las audiencias. Hay quienes discuten la noticia, quienes pelean entre ellos, quienes atacan al medio y quienes aprovechan cualquier publicación para repetir su rechazo al gobierno. No siempre hablan de lo que se publicó y mucho menos reaccionan como el titular parece sugerir.
Por eso, el verdadero hallazgo no está solamente en cómo los medios presentan a Clara Brugada, sino en lo que sus audiencias hacen con esa información. Porque entre lo que un medio quiere contar y lo que la gente termina discutiendo puede haber una distancia enorme.