Una escuela no deja de necesitar atención cuando termina el ciclo escolar. Los edificios envejecen, las instalaciones se deterioran y los espacios que todos los días reciben a cientos de estudiantes requieren mantenimiento constante. En Coyoacán, la rehabilitación de planteles públicos se ha convertido en una actividad sostenida, con intervenciones que se remontan a varios años y continúan durante 2026.
No se trata únicamente de renovar la apariencia de los inmuebles. Los trabajos abarcan impermeabilización de techos, reparación de instalaciones eléctricas, sustitución de luminarias, rehabilitación de sanitarios, puertas y ventanas, así como adecuaciones de accesibilidad. Son acciones que inciden directamente en las condiciones en las que alumnos y docentes desarrollan sus actividades.
En Coyoacán, las mejoras a las escuelas no son cosa de una sola vez
La continuidad de estos trabajos está documentada en reportes oficiales de la alcaldía desde 2024 y 2025. Aunque las cifras acumuladas difundidas en distintos momentos no permiten establecer con precisión cuántos planteles adicionales se han intervenido este año, sí muestran que la rehabilitación escolar ha formado parte de una línea recurrente de trabajo.
Esa distinción importa: una entrega de obra puede marcar el final de una intervención, pero el mantenimiento de la infraestructura educativa exige atención permanente.
Secundaria 229: una nueva intervención en Pedregal de Carrasco
El ejemplo más reciente es la Secundaria Diurna 229 Ludmila Yivkova, ubicada en Pedregal de Carrasco, donde la alcaldía entregó trabajos de rehabilitación durante octubre.
Las obras incluyeron cerca de mil metros cuadrados de impermeabilización, mejoras en iluminación, reparación de sanitarios, puertas y ventanas, además de la construcción de cuatro rampas para facilitar el acceso.
La directora del plantel señaló que la escuela no había recibido una intervención de esa magnitud en 45 años, un antecedente que ilustra las necesidades de mantenimiento acumuladas en inmuebles educativos que llevan décadas en funcionamiento.
Cuidar las escuelas también es cuidar su futuro
La rehabilitación de escuelas públicas involucra una responsabilidad que va más allá de reparar desperfectos. Conservar los edificios en condiciones adecuadas contribuye a proteger la infraestructura existente y a evitar que problemas menores se conviertan en deterioros mayores.
En Coyoacán, la continuidad de estas intervenciones permite observar una agenda de mantenimiento que no depende de una sola entrega. Su verdadero alcance deberá medirse también por la conservación de los espacios a lo largo del tiempo.
Porque una escuela rehabilitada es una mejora; una escuela que se mantiene en buenas condiciones, año tras año, es el resultado que realmente importa.