A media jornada, en cada vez más escuelas públicas de la Ciudad de México empieza a ocurrir algo que va más allá del recreo: se prepara y se sirve comida caliente dentro del propio plantel.
Esta semana se sumaron cinco escuelas más. Con ellas, “En la Escuela, Sazón para el Bienestar” alcanza ya 289 planteles y Centros de Atención Múltiple, como parte de una estrategia que busca hacer de la alimentación una pieza más de la jornada escolar.
Los nuevos espacios son los preescolares Xochiquetzal, Héroes de 1810, Salvador M. Lima y Ninomaxtia, además de la primaria Niños Héroes.
¿Qué llega al plato?
No se trata simplemente de cambiar un refrigerio por comida caliente. El programa trabaja con 20 menús rotativos diseñados por especialistas en nutrición y de acuerdo con la edad de los estudiantes. Hay preparaciones con pollo o carne de res y verduras, acompañadas de fruta de temporada, leche descremada o agua natural. Cada ración busca aportar aproximadamente 25% de los nutrientes recomendados para todo el día.
Detrás del plato, además, hay una pequeña organización comunitaria. Madres, padres y tutores forman comités que participan en la preparación de los alimentos, mientras las escuelas habilitan espacios con agua, drenaje, electricidad y ventilación para hacer posible la operación de las cocinas.
De 289 a 429 escuelas
Ese es el verdadero reto. El objetivo del DIF CDMX es terminar 2026 con 429 planteles incorporados y más de 62 mil estudiantes beneficiados en preescolar, primaria y educación especial de las 16 alcaldías. Para conseguirlo todavía tendrán que sumarse 140 escuelas.
El número importa porque permite dimensionar la apuesta: no es solamente llevar comida caliente a cinco planteles más, sino intentar convertir este modelo en parte de la vida cotidiana de cientos de comunidades escolares.
Porque detrás de una cifra como 429 escuelas hay algo mucho más sencillo de imaginar: miles de niñas y niños sentándose a comer durante su día de clases.