Hay ciudades que cuentan su historia en monumentos; otras, en sus calles. La Ciudad de México parece haber elegido hacerlo en ambos lugares. En 2026, la agencia alemana de viajes Tourlane colocó a la capital mexicana en el primer lugar de su ranking de 50 ciudades con mayor presencia de arte y cultura, por encima de Londres, Berlín y Nueva York, al reconocer su oferta de museos, galerías, patrimonio y escena artística contemporánea.
La elección no se explica sólo por la cantidad de recintos. Tourlane tomó en cuenta factores como el número de museos y galerías, su popularidad, la accesibilidad de los precios y las colecciones artísticas e históricas que resguardan. Entre los sitios destacados aparecen el Museo Nacional de Antropología, señalado como el más popular de la capital, y el Museo del Objeto del Objeto (MODO), reconocido por sus colecciones de objetos de la vida cotidiana mexicana.
El recorrido cultural de la ciudad también pasa por lugares como el Palacio de Bellas Artes, con los murales de Diego Rivera; el Museo Tamayo, el MUAC, el Museo Soumaya y la Casa Azul, donde se encuentra el Museo Frida Kahlo. Son espacios distintos, pero juntos construyen una misma historia: la de una ciudad donde el pasado prehispánico, el México moderno y las expresiones contemporáneas conviven a unas cuantas estaciones de distancia.
Y quizá ahí está la particularidad de la capital: su riqueza cultural no sólo está en lo que guarda, sino en lo accesible que puede resultar recorrerla. Museos gratuitos o de bajo costo, arquitectura, gastronomía, arte urbano y barrios con identidad propia forman parte de una oferta que Tourlane consideró suficiente para colocar a la CDMX en la cima. La ciudad ya había sido reconocida como capital cultural de América Latina; ahora, al menos para este ranking, el mundo volvió a mirar hacia aquí para encontrar una ciudad que convierte su historia en una experiencia viva.