Al caer la noche sobre el Lago Mayor de la Primera Sección, el agua de Chapultepec se vuelve un espejo oscuro y la Isleta parece flotar. Ahí, entre árboles y reflejos, el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández presentará La muerte en México está más viva que nunca, su espectáculo de Día de Muertos. Será la segunda edición de esta producción al aire libre. Las funciones caen justo en el puente más esperado del otoño capitalino.
Funciones y boletos
Habrá cuatro funciones: el viernes 30 y el sábado 31 de octubre a las 19:00 horas, el domingo 1 de noviembre a las 19:00 horas y el lunes 2 de noviembre a las 18:30 horas. Los boletos cuestan entre 400 y 1,600 pesos, según la zona. Se venden en Ticketmaster, que agrega un cargo por servicio, y en la taquilla del Bosque de Chapultepec. La compañía ha anunciado promociones y descuentos a través de sus redes sociales.
Una ofrenda bailada
Leyendas, regiones y cosmovisiones
El montaje mezcla danza, música e investigación sobre tradiciones regionales, leyendas y cosmovisiones mexicanas, con personajes como La Llorona. Incluye cuadros dedicados a estados como Veracruz y Jalisco. La directora artística, Viviana Hernández, lo resume con una idea: “La cultura mexicana entiende a la muerte no como un final, sino como continuidad”. Participan en el proyecto Salvador López, director general del ballet, y Natasha Urém, directora del Bosque de Chapultepec.
Como la función es al aire libre y junto al agua, conviene llevar chamarra: las noches de finales de octubre en el bosque suelen ser frías. Llegar con tiempo ayuda a ubicar la zona y a evitar las filas de último minuto. Para quien ya vio a la compañía en Bellas Artes, esta es otra forma de mirarla, con el lago como escenografía natural.
Este fin de semana la ciudad estará llena de ofrendas, desfiles y calaveras monumentales, como el Gran Desfile de Día de Muertos y la Ofrenda Monumental del Zócalo. En la Isleta, en cambio, la tradición se cuenta bailando, con el bosque de fondo y el lago como frontera. Es una manera de recordar a los muertos con el cuerpo en movimiento.