Las cuentas de las 16 alcaldías de la Ciudad de México entraron oficialmente bajo revisión. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) inició la fiscalización de los recursos federales ejercidos durante 2025, en un ejercicio que busca seguir el rastro del dinero público y revisar cómo se utilizaron los recursos destinados a la capital.
Durante el arranque de las auditorías, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, refrendó una política de cero tolerancia a la corrupción y al desvío de recursos. La mandataria destacó que el gasto federalizado representa poco menos de la mitad de los recursos disponibles para la Ciudad de México y sostuvo que cada peso recibido de la Federación y cada peso aportado por la ciudadanía debe regresar en forma de obras y bienestar.
Brugada también pidió a las alcaldesas y alcaldes orientar la inversión pública hacia algunas de las demandas más visibles en las calles: reparación de baches, alumbrado público, recolección de basura y recuperación de espacios públicos. El llamado ocurre después de que el gobierno capitalino presentó un decálogo de ética, honestidad y cero corrupción que deberá ser suscrito por los trabajadores de confianza de la administración.
La vigilancia tendrá además un frente coordinado. El auditor superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios, aseguró que las revisiones se realizarán sin presiones ni criterios políticos y advirtió que la ASF no utiliza intermediarios, gestores ni despachos externos. A su vez, los titulares de los órganos de fiscalización federal y capitalino señalaron que su colaboración permitirá ampliar el alcance de las revisiones, evitar duplicidades y fortalecer el seguimiento de los recursos públicos, respetando las competencias de cada institución.