La puerta del CENDI (Centro de Desarrollo Infantil) se cerró, pero el problema siguió abierto para las familias. Padres de niñas y niños de San Lorenzo Tezonco, en Iztapalapa, exigen que el plantel sea rehabilitado y que, mientras tanto, los cerca de 80 menores tengan un lugar seguro y adecuado donde permanecer.
Las familias aseguran que desde hace más de mes y medio habían reportado problemas que comenzaron con la falta de agua y deficiencias en las instalaciones. Después, estudios realizados al inmueble detectaron problemas estructurales, por lo que los menores tuvieron que ser desalojados. La rehabilitación, señalan, permanece detenida desde hace aproximadamente dos semanas.
El problema ahora es encontrar un sitio que pueda recibirlos. Algunos espacios no aceptaron a los menores y otro lugar comunitario, según los padres, no cuenta con capacidad ni infraestructura suficiente para atender a los aproximadamente 80 niños y al personal docente. Entre las deficiencias señaladas están la falta de agua y la existencia de apenas dos baños, una situación especialmente delicada porque el Cendi atiende desde bebés de 45 días hasta niñas y niños de seis años.
Mientras esperan una solución, las familias también enfrentan consecuencias fuera del plantel, ya que algunos padres han tenido que pedir permisos en sus trabajos o incluso ausentarse sin goce de sueldo para cuidar a sus hijos. Por eso, su demanda tiene dos componentes: que la rehabilitación del Cendi avance y que, mientras tanto, se habilite un inmueble con agua, baños y condiciones adecuadas de seguridad e higiene. Vecinos de San Lorenzo Tezonco se sumaron a la protesta, recordando que las dificultades del plantel vienen de tiempo atrás.