Checo Pérez luce entre el Angel y la Diana; los capitalinos lo ovacionan
El rugido de un monoplaza tiene la capacidad de cambiar el paisaje. Este miércoles 28 de octubre, Paseo de la Reforma se convirtió en el escenario de una fiesta dedicada a Sergio “Checo” Pérez, quien protagoniza una exhibición al volante de un Cadillac de Fórmula 1, a pocos días del Gran Premio de México. La cita, gratuita y programada desde las 10:00 horas, lleva la velocidad al tramo comprendido entre la Diana Cazadora y el Ángel de la Independencia, donde la ciudad se prepara para recibir uno de los acontecimientos deportivos más esperados del año.
Para los fans, la ocasión va mucho más allá de ver pasar un automóvil a toda velocidad. Banderas mexicanas, camisetas de escuderías y teléfonos levantados forman parte del ritual con el que los aficionados buscan guardar un pedazo de la historia. Checo no es un piloto más en la parrilla: es el rostro mexicano de una categoría que durante años ha encontrado en el público capitalino una de sus aficiones más entusiastas. Su regreso a Reforma, después de la exhibición de 2021, renueva esa conexión en un escenario donde las gradas habituales son sustituidas por las aceras y el asfalto de una de las avenidas más emblemáticas del país.
Cadillac lleva la velocidad al corazón de la ciudad
La exhibición también tiene un significado especial para Cadillac, escudería que debutó en la Fórmula 1 en 2026 y que eligió la capital mexicana para acercar su proyecto a los aficionados. Checo conduce ahora con los colores de este equipo, en una temporada que marca una nueva etapa de su carrera. La combinación entre el piloto tapatío y una escudería recién llegada convierte el espectáculo en una presentación pública, pero también en una celebración de la relación entre el automovilismo y sus seguidores mexicanos.
Una madrugada de espera para ver a su ídolo
La pasión empezó mucho antes de la hora anunciada. Algunos seguidores llegaron desde la una de la madrugada, desafiando el frío y las consecuencias de la lluvia de la noche anterior para conseguir un lugar privilegiado detrás de las vallas. Cuando la ciudad apenas despertaba, ya había aficionados instalados sobre Reforma, decididos a cambiar unas horas de sueño por unos segundos frente al piloto. La exhibición se convirtió así en una celebración construida también por sus fans, capaces de convertir la espera en parte del espectáculo.
El encuentro tiene una carga simbólica adicional: Pérez está por alcanzar los 300 Grandes Premios en la Fórmula 1, una marca que celebrará durante el fin de semana en el Gran Premio de México, del 30 de octubre al 1 de noviembre. Tras su ausencia en la edición de 2025, vuelve ante su afición con Cadillac, el equipo con el que afronta una nueva etapa profesional. Reforma ofrece el escenario para el reencuentro; el Autódromo Hermanos Rodríguez será el lugar donde la emoción se transforme nuevamente en competencia.


