El vestido nuevo de la alcaldesa de la Cuauhtémoc
Como en el cuento de Hans Christian Andersen, donde todos terminan admirando un traje inexistente porque nadie se atreve a decir que no lo ve, la ilusión funciona porque todos parecen ver lo mismo. Quisimos mirar de cerca qué había detrás de esa percepción. Analizamos la conversación digital de los últimos 90 días alrededor de la alcaldía Cuauhtémoc y de su alcaldesa, Alessandra Rojo de la Vega, quien a propósito generó más de 1.2 millones de interacciones y 51 millones de vistas, para deconstruir la narrativa de su imagen pública y averiguar de qué está hecho ese vestido, en clara referencia al cuento y al vestido que utilizó durante el Grito de Independencia de este año.
Pero no lo descosimos solo por ocio o por simple curiosidad. Lo hicimos porque nos interesa saber qué pasa con Citlalli Hernández, quien ha comenzado a aparecer públicamente vinculada con una eventual candidatura de Morena por Cuauhtémoc, consiguiendo cerca de 386 mil interacciones y 9.4 millones vistas. Así que hicimos un experimento. Si pusiéramos frente a Citlalli el patrón con el que hoy está confeccionada la imagen de Alessandra, ¿cómo se vería un vestido semejante?

La tela principal es la acción. Alessandra se adueña de la conversación, de los espacios y de las acciones. Su nombre aparece asociado con palabras como encabeza, recupera, entrega, rescata, atiende e impulsa. No es sólo una impresión de nuestra base. La propia comunicación de la alcaldía construye reiteradamente esa asociación. En agosto, por ejemplo, presentó la recuperación de los “hongos” de Tlatelolco como una acción del “Gobierno de Ale Rojo de la Vega” y colocó a la alcaldesa encabezando la entrega. Cuauhtémoc Lo mismo ocurre cuando reconoce a madres trabajadoras, donde nuevamente ella encabeza, reconoce y vincula su figura con los resultados de la demarcación. Cuauhtémoc Así, las acciones terminan adheridas a su persona.
Los encajes y los listones de la capa los pone la conversación digital impulsada por medios, periodistas y otros artesanos de la información. Analizamos publicaciones periodísticas donde Alessandra o su gobierno son parte central de la información quienes mayor número de publicaciones realizaron fueron; Cadena Política 72, Instante Metropolitano 53 y Saga Noticias 41. Pero no nos quedamos sólo con eso. Al cruzar cinco medios con cobertura predominantemente favorable encontramos algo más interesante. 210 de 281 piezas presentaron fuertes coincidencias textuales con publicaciones aparecidas en otros medios.
Hay ejemplos que permiten observar cómo puede producirse esa multiplicación. La alcaldía informó que el programa Renace Cuauhtémoc había recuperado 67 espacios públicos y Milenio publicó el mismo acontecimiento manteniendo como protagonista al “gobierno de Ale Rojo de la Vega” y la misma cifra de 67 espacios recuperados. Grupo Milenio Los propios boletines oficiales muestran además la recurrencia de recupera, encabeza, entrega, atención y resultados. Cuauhtémoc Una misma narrativa repetida de esta manera en distintos medios difícilmente parece casual. La coincidencia con el lenguaje de los propios comunicados abre además otra posibilidad, que parte de esa aparente diversidad de voces tenga un mismo punto de origen.

En el cuadro podemos ver la paradoja. La conversación sobre Cuauhtémoc no parece pedir belleza, glamour ni determinado cuerpo. Pide que le resuelvan problemas.
La estética entra cuando la conversación pasa del territorio a las mujeres que podrían gobernarlo. Alessandra tiene además una ventaja imposible de replicar en este momento, ella gobierna y puede convertir cada intervención en un verbo propio. Citlalli aparece en otro momento político y su conversación está ocupada principalmente por Morena, candidatura y competencia.
Si aplicáramos a Citlalli mecánicamente las medidas encontradas, el nuevo vestido sería fácil de imaginar. Menos partido y candidatura en primer plano, mayor apropiación del lenguaje de los problemas de las calles, la seguridad, la limpieza y los servicios, pero también de sus posibles soluciones. Más lenguaje de acción como recuperar, atender, rescatar o resolver, una imagen personal mucho más producida y una exposición mediática comparable con las 6,531 publicaciones que acumuló Alessandra en tres meses, acompañada de una línea editorial que repita el mismo discurso en distintos medios.
Podríamos incluso imaginar la fotografía, Citlalli cuidadosamente producida, diciendo cómo recuperará las calles, cómo rescatará los espacios y cómo solucionará los problemas, mientras detrás aparece Cuauhtémoc. Ése sería un vestido parecido al que encontramos.
La pregunta que los datos no pueden responder es la más importante. ¿Le quedaría bien o descubriríamos que nunca fue el vestido lo que estaba pidiendo Cuauhtémoc?

