La comida corrida que alimenta a la ciudad
La comida corrida es probablemente el menú más importante de la Ciudad de México, aunque rara vez aparezca en las guías gastronómicas. Tacos, arroz y sopa, lo que predomina en estos establecimientos
Saber cuántas fondas existen definitivamente no es sencillo. El DENUE del INEGI las agrupa en una sola categoría junto con los restaurantes a la carta, así que no hay un conteo oficial exclusivo de comida corrida. Lo que sí sabemos es que la capital suma alrededor de 55,370 negocios de preparación de alimentos y bebidas, y que una parte enorme de ellos son fondas, cocinas económicas y loncherías que viven de la hora de la comida.
Lo que sí se puede medir es cuánto ha subido. En 2023, una comida corrida en Cuauhtémoc costaba entre $60 y $70 pesos, mientras que en la Condesa rondaba los $100. En enero de 2026, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes reportó aumentos de hasta $10 pesos, con la comida corrida ya en unos $90. Los propios consumidores lo resienten: un trabajador de Benito Juárez contó que pasó de gastar unos $100 pesos a entre $120 y $125. Este, un reflejo mäs del impacto que ha tenido la inflación en nuestro país.
Por otro lado, según la Anpec, detrás del alza están el encarecimiento de insumos como tortilla, carne, jitomate y aceite, además del aumento al salario mínimo. A eso se suma el impuesto a los refrescos, que subieron 5.53% en enero. También hay casos extremos, pues un fondero de Miguel Hidalgo contó que ya paga $50 pesos por kilo de jitomate, cuando hace meses lo conseguía en menos de $10.
¿Por qué sobreviven frente a franquicias y apps de comida? Porque ofrecen algo difícil de copiar. Por un precio similar al de un combo de comida rápida, la fonda da tres tiempos, sazón casero y un menú que cambia cada día, aportando, además una comida nutritiva. Además, no depende de comisiones de reparto ni de campañas de marketing, sino de clientes que regresan diario y de la confianza con quien cocina, aunado a un vínculo con la fonda o establecimiento.
La comida corrida no es solo un menú barato. Es la forma en que miles de mexicanos en la ciudad comen todos los días, y también una manera de mantener vivas recetas de casa en plena ciudad

