Vivienda, clima y migración: CDMX lleva sus grandes retos urbanos al U20 en Nueva York
La vivienda se ha convertido en un problema compartido por algunas de las mayores ciudades del mundo: rentas que crecen, desplazamiento de habitantes y dificultad para encontrar un lugar asequible donde vivir.
Éste es uno de los tres grandes temas que reúnen este fin de semana en Nueva York a alcaldes y representantes de grandes ciudades en la Cumbre Urban 20 (U20), donde la Ciudad de México participa con Clara Brugada. Los otros dos ejes son acción climática, sostenibilidad y resiliencia, así como protección de comunidades migrantes y movilidad humana.
La edición 2026 está copresidida por Nueva York y Los Ángeles, encabezadas por los alcaldes Zohran Mamdani y Karen Bass, respectivamente. De acuerdo con el gobierno neoyorquino, participan 25 alcaldes y altos representantes de 34 ciudades de países del G20.
Durante tres días compartirán políticas para enfrentar problemas que atraviesan distintas metrópolis: vivienda asequible y personas sin hogar, protección de inquilinos, costos de energía, migración, creación de empleos y respuesta frente al calor extremo y las inundaciones.
La Ciudad de México llega con problemas muy reconocibles dentro de esa agenda. Clara Brugada adelantó que compartirá las políticas de su administración en vivienda social, recuperación del espacio público, agua y medio ambiente, además de las estrategias para combatir las desigualdades territoriales. También ha colocado entre los desafíos de las grandes ciudades la crisis de los cuidados.
El encuentro coincide además con el inicio de Climate Week NYC, que del 20 al 27 de septiembre reúne en Nueva York a gobiernos, empresas y organizaciones para discutir la respuesta frente al cambio climático.
El U20 funciona como una plataforma para llevar la voz de las grandes ciudades a las discusiones del G20. Al cierre de la cumbre se prevé aprobar un comunicado con una agenda compartida, frente a la cual serán convocados a responder representantes de gobiernos nacionales, Naciones Unidas y otros organismos internacionales.
Para la CDMX, la discusión tiene una traducción muy local: cómo garantizar vivienda accesible, enfrentar los problemas de agua, reducir desigualdades y preparar una ciudad de más de nueve millones de habitantes frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos.
Clara Brugada participa este domingo en el encuentro y tiene previsto regresar a la capital el lunes. El Congreso de la Ciudad de México autorizó su salida del país del 19 al 21 de septiembre y estableció que deberá presentar y hacer públicas las actividades realizadas durante el viaje en un plazo máximo de 15 días naturales después de su regreso.
Ese informe permitirá conocer qué dejó la participación de la CDMX más allá de la conversación internacional: qué acuerdos, aprendizajes o alianzas pueden traducirse después en políticas concretas para la ciudad.

