Simulacro deja una medición pendiente: ¿cómo respondió la CDMX desde casa?
Por primera vez, el simulacro del 19 de septiembre cayó en sábado. No fue un detalle menor. Uno de los argumentos para cambiar la dinámica habitual era llevar el ejercicio fuera de oficinas y escuelas para poner a prueba algo más cercano: cómo responden las familias ante un sismo desde sus propias viviendas.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, había llamado expresamente a participar desde casa y señalado que, aunque las escuelas probablemente no se sumarían por ser sábado, sí se buscaba involucrar a las viviendas. Desde el Gobierno capitalino también se promovió especialmente la participación en unidades habitacionales.
Al terminar el ejercicio, la ciudad produjo muchos números: participaron alrededor de 7.8 millones de personas, se registraron 29,907 inmuebles e instalaciones y el tiempo promedio de evacuación fue de un minuto con 43 segundos.
También sabemos cómo respondió la infraestructura de alerta. De los 28,287 altavoces de la ciudad, 27,984 funcionaron correctamente y 303 presentaron fallas, para una efectividad de 98.93%.
Pero quedó pendiente justamente el dato que hacía diferente este simulacro: ¿cuántas viviendas participaron?
Hasta el balance oficial difundido este sábado no se presentó un desglose que permita conocer cuántos hogares realizaron el ejercicio, cuántas familias pusieron en práctica un plan de protección civil o cómo fue la respuesta específicamente en zonas habitacionales.
El simulacro dejó así dos fotografías distintas. Una, bastante precisa, sobre el funcionamiento de la infraestructura y la capacidad general de evacuación. La otra, la de la ciudad respondiendo desde casa, todavía no tiene números.
Y si llevar el simulacro a sábado buscaba precisamente fortalecer la prevención familiar, ésa será una medición importante para saber si el cambio de día cumplió su propósito.

