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La contingencia se fue, el problema se queda: CDMX sólo suma 15 días de aire limpio en 2026

Ciudad al Día

La contingencia se fue, el problema se queda: CDMX sólo suma 15 días de aire limpio en 2026

Este domingo la contingencia terminó. Volvieron a circular los autos, se levantaron
las restricciones y el episodio de mala calidad del aire quedó oficialmente atrás.
Pero hay un dato que pone el problema en otra dimensión: de los 254 días
transcurridos en 2026, la Ciudad de México sólo ha registrado 15 días con aire
limpio.

Es apenas 5.9% del año.

Y ocurre en un año particularmente lluvioso. Hasta el 8 de septiembre, la capital
había acumulado 849.99 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico de
665.24 milímetros para el mismo periodo. Es decir, alrededor de 28% más.

La lluvia sí ayuda. Durante la temporada ocurre un fenómeno conocido como
“lavado atmosférico”: las precipitaciones arrastran parte de las partículas
suspendidas y, junto con el viento y la nubosidad, pueden favorecer mejores
condiciones. De ahí esa imagen tan familiar después de una tormenta: cielo
despejado, cerros visibles y la sensación de que la ciudad vuelve a respirar.

Pero que el cielo se vea limpio no significa necesariamente que el aire lo esté.
Para que un día sea considerado oficialmente limpio, ninguno de los
contaminantes monitoreados debe superar los límites establecidos por las
normas ambientales. Y cuando la medición se amplía a toda la Zona
Metropolitana del Valle de México, el balance de 2026 es todavía menor: sólo
cinco días han cumplido simultáneamente con esos parámetros.

El dato cobra relevancia después de lo ocurrido este fin de semana. El sábado se
activó la Fase 1 de contingencia ambiental por ozono, luego de registrarse una
concentración de 161 puntos en la estación Benito Juárez. Las restricciones se
mantuvieron durante buena parte del domingo hasta que mejores condiciones
atmosféricas permitieron suspenderla.

El ozono ayuda a explicar la aparente contradicción. A diferencia de las partículas
que la lluvia puede arrastrar, este contaminante se forma en la atmósfera
mediante reacciones químicas favorecidas por la radiación solar, a partir de
emisiones provenientes de vehículos y otras fuentes. Por eso la calidad del aire
depende no sólo de cuánto llueva, sino también de las emisiones, el viento, la
temperatura y las condiciones atmosféricas.

La propia política ambiental de la ciudad utiliza el número de días limpios como
uno de sus indicadores y plantea aumentarlos progresivamente. La meta hacia
2030 es alcanzar 155 días limpios al año.

La contingencia de este fin de semana ya terminó y este lunes la ciudad
recuperará su dinámica habitual. Las lluvias también seguirán llegando. Pero los
15 días limpios que suma 2026 dejan una pregunta menos pasajera: qué tendría
que cambiar para que respirar aire dentro de norma deje de ser la excepción en la
Ciudad de México.

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