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La renta invisible: estar conectado en la CDMX ya cuesta hasta $2,045 al mes

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La renta invisible: estar conectado en la CDMX ya cuesta hasta $2,045 al mes

En la Ciudad de México no pagamos una sola factura por estar conectados. Pagamos seis o siete pequeños recibos que se esconden entre cargos automáticos: el internet de casa, la recarga del celular, una plataforma para ver series, otra para escuchar música, espacio en la nube y alguna membresía de movilidad o entrega de comida.

Por separado parecen gastos manejables. Sumados, revelan una nueva renta mensual: la de vivir en línea.

¿Qué incluye la canasta digital?

Para calcularla tomamos precios publicados por proveedores en México al 7 de septiembre de 2026. El ejercicio considera a una persona que paga internet residencial, telefonía móvil y servicios digitales individuales.

No se incluyeron el costo del celular, su financiamiento, computadoras, videojuegos, compras dentro de aplicaciones ni servicios profesionales de inteligencia artificial. Tampoco se utilizaron meses gratuitos o promociones de bienvenida, porque desaparecen después del periodo inicial.

Servicio Opción considerada Precio mensual
Internet residencial Telmex, 150 Mbps $435
Telefonía móvil AT&T Prepago, recarga de 30 días $200
Video Netflix con anuncios $139
Música Spotify Premium Individual $139
Nube iCloud+, 50 GB $17
Membresía de aplicaciones Uber One $70
Total $1,000 al mes

La coincidencia es redonda: la canasta moderada cuesta exactamente $1,000 mensuales o $12,000 al año.

Tres formas de pagar por la vida digital

1. La canasta indispensable: $635 al mes

Si se eliminan todas las plataformas y se utilizan sus versiones gratuitas, el piso queda en $635 mensuales: $435 de internet residencial y $200 de telefonía móvil.

Eso representa $7,620 al año únicamente para tener conexión dentro y fuera de casa. El cálculo supone que la persona ya posee un teléfono funcional; si además está pagando el equipo, la factura real puede ser considerablemente mayor.

2. La canasta cotidiana: $1,000 al mes

Es el escenario de alguien que agrega una plataforma de video, música sin anuncios, almacenamiento básico y una membresía para viajes o entregas.

Aquí aparece el verdadero costo hormiga digital: los servicios adicionales representan $365 mensuales. No parece demasiado hasta descubrir que suman $4,380 al año, además del internet y el celular.

3. La canasta intensiva: $2,045 al mes

Un usuario con mayor velocidad, plan móvil de pospago y plataformas premium puede construir una factura muy distinta:

  • Internet izzi de 150 Mbps a precio regular: $640.
  • Plan Movistar Pro 30: $369.
  • Netflix Premium: $369.
  • Disney+ Premium: $279.
  • Spotify Premium Individual: $139.
  • iCloud+ de 2 TB: $179.
  • Uber One: $70.

El resultado es $2,045 mensuales o $24,540 al año. Y todavía faltarían servicios como almacenamiento adicional, herramientas de productividad, videojuegos, noticias, ejercicio, educación o inteligencia artificial.

El precio que importa no siempre es el anunciado

Los proveedores suelen mostrar tarifas promocionales, meses gratuitos, aumentos temporales de velocidad o descuentos condicionados al pronto pago, la portabilidad y la contratación por un plazo determinado.

Por ejemplo, Totalplay publica internet de 100 Mbps por $390 con pronto pago, mientras izzi anuncia descuentos temporales y aumentos de velocidad durante los primeros meses. En telefonía, AT&T ofrece una recarga de $200 con vigencia de 30 días y actualmente anuncia 12 GB totales, aunque parte de esa capacidad corresponde a una promoción.

Por eso, para este ejercicio se prefirieron precios regulares o claramente identificados. La cifra definitiva siempre dependerá de la cobertura en cada colonia, la forma de pago y las condiciones del contrato.

El Comparador de Servicios de Telecomunicaciones, desarrollado originalmente por el IFT y conservado para consulta por la autoridad reguladora, permite contrastar planes, velocidades, vigencias y tarifas. Profeco también recomienda verificar que los contratos obligatorios coincidan con los registrados en su Registro Público de Contratos de Adhesión.

La suscripción más cara es la que ya olvidamos

La mejor manera de reducir esta canasta no siempre consiste en contratar el plan más barato. El ahorro suele estar en eliminar duplicidades.

Quien paga Spotify podría no necesitar YouTube Premium. Una familia puede compartir legalmente ciertos planes si cumple las condiciones de residencia del proveedor. Algunos paquetes de internet o telefonía ya incluyen plataformas que el usuario quizá está pagando nuevamente por separado.

También conviene revisar cada tres meses los cargos automáticos y dividirlos en tres grupos: servicios indispensables, servicios utilizados y servicios olvidados.

Porque el problema de la vida digital no es que una aplicación cueste $70 o una plataforma $139. Es que dejamos de percibirlas como gastos independientes. La CDMX se acostumbró a pagar renta, luz, agua, gas… y ahora también una renta invisible por permanecer conectada.

Nota metodológica: Esta “canasta digital” es un ejercicio editorial, no un indicador oficial del IFT, Profeco o INEGI. Los precios fueron consultados el 7 de septiembre de 2026 y pueden cambiar por promociones, ubicación, impuestos, cobertura, forma de contratación y condiciones particulares de cada proveedor.

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